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Por: José Márquez Arias Publicado el Domingo, 22/01/06 06:19pm
Entonces, Yavé formó al hombre con polvo de la tierra, y sopló en sus narices aliento de vida, Luego Yavé plantó un jardín en un lugar del Oriente llamado Edén; allí colocó al hombre que había formado. En medio del Edén puso el árbol de la Vida y el árbol de la Ciencia del bien y del mal
"Puedes comer de cualquier árbol que haya en el jardín, menos del árbol de la Ciencia del bien y del mal; porque el día que comas de él, morirás sin remedio.
Después dijo Yavé: "No es bueno que el hombre esté solo. Haré, pues, un ser semejante a él para que lo ayude"
Le practicó una costectomía – le sacó una costilla – y le fabricó una mujer. Más tarde Dios se percató que Adán y Eva – así se llamaban los dos recién llegados - lo que querían era furruquear y se buscó a la Pachamama, le introdujo la mano por allá adentro y sacó a Evo Morales, inmediatamente le dijo: Eva comió una manzana y se jodió, tu puedes comer del árbol de la ciencia, del bien y del mal, mejor conocido como árbol de coca. Como por obra de magia al masticar la hoja de coca a Evo se le aclaró el entendimiento, le calmó el apetito y fue a parar derechito al verdadero Paraíso (la Casa de Gobierno de Bolivia). En cambio, el diablo, mejor conocido como Bush empezó a extraerle los alcaloides a la coca y terminó fabricando cocaína, por eso es tan dañado el hideputa. Por cierto que ayer, una periodista boliviana dio una explicación sobre la hoja de coca que mastican los indios bolivianos, me pareció muy acertada, dijo: “La hoja de coca no es dañina, lo dañino es la cocaína, así como la uva no es dañina, sino, en todo caso, el vino”. (En esto último no estoy de acuerdo, pero muy buena la explicación)
Al poco tiempo apareció un jalabolas del diablo, conocido en los bajos fondos como Vargas Llosa y dijo: "Evo es el emblemático criollo latinoamericano, vivo como una ardilla, trepador y latero, y con una vasta experiencia de manipulador de hombres y mujeres, adquirida en su larga trayectoria de dirigente cocalero y miembro de la aristocracia sindical".
Eso no le quedó muy bonito que digamos. Pero no podemos hacer nada, desde que le dieron el premio Nobel a García Márquez, el tal Vargas Llosa lo que escupe es sapos, culebras y ácido de batería.
No obstante, precedido por el vicepresidente de Bolivia, un ex guerrillero de los bravos, que, de paso, se mandó un señor discurso, Evo se encaramó en la tribuna, previa coronación – ese es un Rey – y disparó un discurso del carajo, donde nombró a todos los demonios, empezando por sus ancestros y terminando con el Ché, Chávez y Fidel finalizó hablando en su lengua nativa, rica en aes (se me pareció a Radragaz). Cerró con broche de oro, aunque tenía un memo, todo el discurso fue improvisado. A más de uno se le enfrió el guarapo de la emoción, me anoto en la lista.
Saludos
¡VIVA BOLIVIA!... |