Especial VEA.- El Estado venezolano nunca había ejercido su soberanía nacional en forma plena en lo económico, social, cultural y militar, como en este gobierno bolivariano conducido por el presidente Chávez, apoyado por el pueblo venezolano. El patriotismo, valentía y solidaridad, desde 1999 hasta febrero 2006, ha ocasionado que el gobierno venezolano sea el más acechado, amenazado y agredido por el gobierno de Estados Unidos y sus lacayos venezolanos.
El presidente Chávez recibió un país con una caída vertiginosa del ingreso petrolero, producto de una equivocada política petrolera, basada en sobreproducción en detrimento de los precios. El déficit fiscal se ubicaba en febrero de 1999 por encima de 7,0% del PIB. Un desempleo del 17% y las tasas activas por encima del 75% produciendo la contracción de la economía.
Durante los años de gobierno de 1999-2001 se obtuvieron logros políticos como la realización de la Asamblea Constituyente y la aprobación en referéndum consultivo de la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela el 15 de diciembre de 1999. Se logró la reactivación económica teniendo como un éxito el descenso de la inflación, la creación de riqueza y nuevos empleos y la reconstrucción de las zonas afectadas por el peor desastre natural de la historia del país, en los estados Vargas, Miranda, Falcón, Zulia y Táchira.
La aprobación de la Ley Habilitante facilitó llevar a cabo importantes reformas estructurales que permitieron la reestructuración de la Administración Pública, la Reforma Parcial del Régimen Aduanero, la Reforma de la Ley del Fondo de Estabilización Macroeconómica, la creación del Fondo Único Social y el Banco del Pueblo, Reforma del Impuesto sobre la Renta, la implantación del Débito Bancario. Y la creación del Impuesto al Valor Agregado.
Se puso en marcha el Plan Bolívar 2000 con la participación del componente militar y la ciudadanía, con el objeto de atender a la población en estado de pobreza extrema, brindando educación, salud y vivienda. Se alcanzaron acuerdos internacionales en el seno de la OPEP para reducir la producción y lograr el aumento de los precios del petróleo. La gestión financiera del gobierno cerró el año 1999 con un resultado deficitario de 2,8% del PIB, sustancialmente menor a lo previsto originalmente. Para financiar dicho déficit se recurrió a la colocación de Títulos de la deuda pública.
Se comenzó a realizar una política exterior independiente, sobre todo en la OPEP, en el marco de la lucha de precios justos para el petróleo.
Debido a estos logros políticos, económicos y sociales el gobierno estadounidense y la oposición venezolana adelantan una ofensiva en contra del presidente Chávez, preparándose el golpe de Estado del 11 de abril de 2002. Logrando controlar el poder por dos días, con las desastrosas consecuencias económicas para el país. Todos los logros alcanzados se derrumbaron por diversos factores -la inestabilidad política, el golpe de Estado-, el paro petrolero y empresarial de 63 días en diciembre y la consiguiente contracción de la actividad económica llegó a 8,9% del PIB. Se calcula que hubo una pérdida de más de 15.000 millones de dólares.
En el mes de agosto 2003, la oposición se decide a recaudar las firmas fraudulentamente para el referéndum revocatorio. En CNE fija como fecha para el referéndum revocatorio el 15 agosto de 2004, resultando ser referéndum aprobatorio del presidente Chávez.
A pesar de haber continuado la inestabilidad política en el país, propiciada por la oposición, se logró la recuperación económica en los años 2003, 2004 y 2005. Por supuesto, la oposición y sus expertos económicos siempre sosteniendo que estos crecimientos económicos son insostenibles en el tiempo. En el 2005, el crecimiento económico llegó al 9,4% del PIB, unos de los más altos en América Latina. Con este resultado se observa un crecimiento sostenido por más de dos años. Con cifras de desempleo de 8,9% y inflación de 14,4 y un superávit en la balanza de pagos.
Desafortunamente, la oposición venezolana continúa en su posición desestabilizadora, pero la mayoría del pueblo venezolano estamos dispuesto a continuar trabajando para tener una democracia participativa y protagónica con justicia social.
|