*LA SEMANA PASADA fue pródiga en hechos importantes para Venezuela y Latinoamérica. Chávez inauguró la 4ª Línea del Metro de Caracas, una obra magna para la capital y demostrativa de la capacidad de ejecución del gobierno bolivariano. También se confirmó el apoyo del Caricom --la unión de los países del Caribe-- a la aspiración venezolana de ocupar un puesto en el Consejo de Seguridad de la ONU, política que adquiere significado debido a la ofensiva de EEUU destinada a impedirlo.000000000000000000000*LUEGO SE PRODUJO la cumbre de Mercosur en Córdoba, Argentina. Un evento que trasciende a la propia reunión, de reafirmación del nuevo concepto de integración, fundado en lo social, y expresión de una firme voluntad de unidad. El concepto de integración a partir de ahora tiene un perfil de pueblo, de soberanía, un contenido político liberador, que antes no tenía. Y sin duda que en esta novísima concepción juega papel determinante la visión y la constancia de Hugo Chávez.0000000000000000000000*A PARTIR DE la cumbre de Mercosur se confirma un nuevo liderazgo en la región. Sin duda, que en él el presidente venezolano ocupa una posición protagónica, reconocida por sus pares en América Latina, y, como siempre, regateada y negada en Venezuela por una oposición acomplejada y enana.0000000000000000000000*LO SUCEDIDO EN Mercosur saca definitivamente la política regional del esquema neoliberal y de la dependencia de Washington. Se consolida una opción que responde a los intereses de los pueblos al norte del Río Grande, no con el exclusivo propósito de antagonizar con la Casa Blanca, sino para adquirir plena libertad de acción, para atacar los problemas de la pobreza, la miseria, la descapitalización y la marginalidad. Todo lo cual está negado en el marco de la dependencia.0000000000000000000 *EN ESA SECUENCIA exitosa de la semana pasada, en la que la política exterior venezolana tiene, por primera vez, luz propia y cuenta por sus contenidos, por sus iniciativas, por la habilidad con que ha sido manejada ante naciones de la importancia y peso específico de Brasil, Argentina, Uruguay, destaca también la desinhibición y ausencia de complejos que la caracterizó. La presencia de Fidel Castro, acogida con simpatía, sin prejuicios, e, incluso, las intervenciones del líder cubano, prudentes, centradas en los problemas regionales, así como la experiencia volcada en discretos consejos, unida a la aceptación generalizada de un dirigente de las características de Chávez, demostró cuánto se ha avanzado en la elaboración y ejecución de políticas comunes, favorables a los pueblos, en una zona del mundo donde hasta hace poco privaba la división manipulada por sórdidos intereses nacionales e internacionales. No pueden haber sido más fecundos y promisorios los acontecimientos que se sucedieron en tan pocos días.- |