Los economistas José Guerra y Pedro Palma expresaron que dos de los tres países (Rusia y Brasil) en los que el Gobierno nacional ha decidido depositar las reservas internacionales de Venezuela no están calificados para soportar montos de esa magnitud.
Guerra, director de la Escuela de Economía de la Universidad Central de Venezuela, explicó que Venezuela está poniendo las reservas como garantía de los préstamos que está recibiendo, algo nunca antes hecho y ese es, a su juicio, el problema de fondo.
El presidente de la Academia Nacional de Ciencias Económicas, Pedro Palma, teme a las exigencias que podrían venir de los países con los que se está endeudando la nación, tales como China, o a quienes se les está comprando productos en cantidades importantes como el caso de Rusia.
Palma cree que el traslado del oro que forma parte de las reservas desde bancos ingleses a bóvedas del BCV no representan una consecuencia negativa para el país. Sin embargo, Guerra advierte del uso que se le podría dar a estos activos pues “el Gobierno puede estar pensando en que tiene que vender ese oro, o lo va a vender, para hacerse de caja porque está urgido de mucho recurso en efectivo y puede cometer el desatino de, estando aquí el oro, negociarlo y venderlo a los mercados internacionales con lo que el país se deshace de un activo que está tomando valor”.