La rebelión cívico-militar del 4 de febrero de 1992 (4F) se realizó en función de la transformación del nuevo país y de un nuevo acuerdo social en Venezuela, sostuvo este jueves el vicecanciller para América Latina y El Caribe, Francisco Arias Cárdenas.
En declaraciones ofrecidas a una radio local del estado Zulia, Arias Cárdenas, destacó que entre el 4F y el golpe de estado del 11 de abril de 2002 hay diferencias que calificó como terribles.
Sobre este particular, dijo que el 4F surgió del idealismo y del deseo de construir una nación, todo lo contrario a la acción de los militares que irrumpieron el 11 de abril de 2002.
'Ellos tenían una connotación totalmente distinta, primero por los grupos de poder establecidos, y la evidencia fue poner a Pedro Carmona Estanga como Presidente y de controlar desde allí la distribución de los espacios. Eso es totalmente distinto, eso es un golpe de Estado, y lo que nosotros planteamos el 4F fue el cambio de una estructura y la participación de la gente', enfatizó.
Agregó: 'Como lo decíamos en algún momento: Era como abrir los diques o subir las trancas de la represa para que el agua pudiera comenzar a florecer de verdad junto a la esperanza del pueblo, el derecho de los más desposeídos y más abandonados a tener alimentos, viviendas, vestimenta, y a vivir como personas y como seres humanos'.
El 11 abril de 2002 sectores contrarrevolucionarios alentados por el Gobierno de Estados Unidos perpetraron un golpe de Estado con el que se sacó del poder al presidente de la República de Venezuela, Hugo Chávez, durante 48 horas.
El Gobierno del golpista y autojuramentado Pedro Carmona Estanga recibió una respuesta clara por parte del pueblo venezolano, que dos días más tarde comenzó a reclamar el regreso del Presidente legítimamente electo.
En tanto que el 4 de febrero de 1992, un grupo de soldados liderados por el hoy Jefe de Estado, Hugo Chávez Frías, se levantó en armas contra el entonces presidente, Carlos Andrés Pérez, y las políticas neoliberales que implementó en el país.
Ya suman 18 años de aquella rebelión cívico-militar en la que se surgieron los ideales revolucionarios que recorren América Latina.



