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Miércoles 05 de Mayo de 2010 00:04 DIARIO VEA ¿SE DEBE TOMAR EN CUENTA la palabra de un jefe paramilitar? ¿Qué validez tiene la declaración de gente que ha estado involucrada en numerosos delitos? Ahí está el detalle, como diría el filósofo mejicano. Ante una situación de tal naturaleza, como es valorar el testimonio de personajes que han estado inmersos en el delito, cabe la siguiente reflexión: ¿Cuándo hay que aceptar lo que declaran y cuando hay que rechazarlo? La evaluación corresponde a la administración de justicia. Porque siempre habrá la duda. Unos, por la razón que sea, aceptan como válido lo que afirma gente comprometida con la violencia, otros la rechazan. Y eso no puede ser. Porque no es cuestionable el testimonio de un paramilitar por la actividad en que estuvo involucrado, lo que en realidad importa es que lo que diga se ajusta a la verdad, que lo determinan los órganos de la justicia. 000000000000000000000 ESTAS CONSIDERACIONES DE ESTE ESCRIBIDOR tienen que ver con lo que está apareciendo en Colombia por boca de los jefes paramilitares, unos extraditados a EEUU, y otros presos en el vecino país. El más importante hasta ahora es el de Salvatore Mancuso. Este personaje, cargado de muertos y de toneladas de droga, extraditado por el gobierno de Uribe, fue uno de los más activos y de los que más actuó en esa relación turbia entre delito y política tan peculiar en Colombia. Mancuso declaró ante la Sala Penal de la Corte Suprema colombiana, vía satélite, desde EEUU, en torno a dos temas. Claro que esa declaración suya carece de difusión mundial por razones obvias. ¿Qué dijo Mancuso a la Sala Penal de Colombia por vía satelital? Esta pendejadita: Que en una reunión de los jefes paramilitares acordaron apoyar a Uribe en el año 2002 para la Presidencia de la República. Es decir, que por boca de Mancuso y ante el alto tribunal, se confirma lo que todo el mundo sabía a través del rumor: Que Uribe estuvo vinculado al paramilitarismo, que recibió favores al extremo de que la banda criminal lo apoyó en su campaña presidencial. Cabe preguntar, ¿qué costo?, ¿qué prometió Uribe a los mandos paras? 000000000000000000000 PERO DE LA BOCA DE MANCUSO brotó otra información tan grave como la anterior. Dice el ex jefe para, preso hoy en EEUU, que en los años 2002 y 2003, tanto él como Carlos Castaño, otro jefe para, ya fallecido, se reunieron con militares y civiles venezolanos que les propusieron participar en un golpe contra el presidente Chávez, lo cual fue considerado tanto por él como por Castaño como una locura. 000000000000000000000 UNO NO PUEDE ESTAR SEGURO de si en verdad los paras se negaron a participar en el plan golpista urdido por venezolanos, pero lo cierto es que en ese entonces se dio la aventura del grupo paramilitar sembrado en la finca Daktari para asaltar Miraflores y dar muerte a Chávez. Queda por esclarecer, en función a lo dicho por Mancuso, qué militares y qué civiles hicieron la propuesta. Porque también por esa misma época hubo reuniones de venezolanos, algunos bastante connotados, con Jorge 40 -lo declaró hace poco-, quien comandaba el Bloque Norte de las Autodefensas de Colombia, para planificar acciones desestabilizadoras en Venezuela, incluyendo el asesinato del Jefe de Estado. ¿Quiénes son esos personajes? A lo mejor, de boca de esos jefes paramilitares se conocerán algunos nombres cualquier día de éstos.- Marciano.- |