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Pavor, bombas, muertos, pavor |
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Escrito por Administrador del Sistema
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lunes, 05 de enero de 2009 |
  
Prensa Latina/ inSurGente.- Autoridades sanitarias, socorristas y funcionarios de agencias de ayuda internacionales que laboran en Gaza describieron hoy de desastrosa y catastrófica la situación humanitaria en este enclave palestino a causa de la ofensiva terrestre de Israel. La invasión por tierra, junto con los continuados bombardeos desde el aire y el mar, permitió el avance de tanques y soldados hebreos hacia la parte oriental de la ciudad de Gaza, aunque han chocado con una fuerte resistencia de milicias islamistas que combaten unidas. El mando militar israelí aseguró que la ofensiva marcha “de acuerdo con los planes”, pero admitió que un soldado fue abatido y otros 30 sufrieron lesiones en los enfrentamientos con los palestinos en la periferia y zonas densamente pobladas de la urbe.
Las bajas israelíes ascendían hasta ahora a cuatro muertos, uno de ellos militar, y a decenas de heridos como consecuencia de los cohetes lanzados por los palestinos, 25 de los cuales impactaron hoy en suelo judío, pese a la envergadura de la ofensiva por tierra.
De acuerdo con fuentes médicas, al final de la tarde del domingo la cifra de palestinos muertos se elevó a 510 y la de heridos a más de dos mil 400, la mayoría de estos últimos civiles indefensos.
Estimados oficiales indican que sólo desde este sábado en la noche hasta hoy hubo unos 40 decesos y 150 heridos, la mayoría palestinos.
Las Brigadas Ezzedine al-Qassam, brazo armado del Movimiento de la Resistencia Islámica (Hamas), así como otras de grupos palestinos afines advirtieron que, a pesar de la inferioridad en armamento y técnica, Gaza se convertirá en un gran cementerio para los ocupantes.
Los hebreos bombardearon la sede de la emisora televisiva Al-Aqsa, vinculada a Hamas y, aunque aseguraron que prevén destruir sólo la infraestructura de Hamas, han reducido a escombros 11 mezquitas desde que estalló la beligerancia en pasado 27 de diciembre.
Familias con bultos y niños en brazos abandonan a pie o en carros las zonas a las que llega la infantería israelí, dejando en las calles cadáveres que no han sido recogidos debido a los intensos tiroteos.
Entretanto, en los hospitales se suceden escenas de dolor y desesperación por la afluencia de muertos y heridos, un elevado número de ellos civiles, mientras resultan cada vez más escasos materiales curativos y quirúrgico, reservas de sangre y agua potable.
El representante de la agencia de la ONU que asiste a los refugiados palestinos (UNRWA), Christopher Gunness, consideró absurda la aseveración de Tel Aviv –repetida en París por la canciller Tzipi Livni- de que no hay crisis humanitaria en Gaza.
Tras descartar que hiciera cualquier propaganda a favor de los grupos islamistas, Gunness aseguró que los cerca de 10 mil trabajadores de la UNRWA lidian a cada momento con un panorama desolador que amenaza con empeorar, si no se detiene la agresión.
Mientras el director del hospital Al-Shifa, Hassan Khalaf, calificó de masacre la muerte de pacientes por la falta de medicinas y vendas, la directora regional de Save the Children, Sanna Johnson, dijo al canal Al Jazeera que muchos niños morirán si persiste la agresión.
Khalaf relató que muchos heridos son atendidos en el suelo y los hospitales no dan abasto con insumos y medicinas, mientras los médicos curan con lo que está a su alcance, sin poder evitar la muerte de algunos a los que no se les puede dar la atención requerida.
Otras agencias de ayuda piden se abra un corredor humanitario para permitir la entrada de medicinas, alimentos y agua potable, y facilitar la evacuación de los heridos requeridos de tratamiento especializado. |