*RESULTA QUE el genial invento caricaturesco de Zapata, la bisagra, es decir, lo que su actual concepción artística concibe como manifestación de obsecuencia y entrega de la gente hacia el gobierno de Chávez, se ha dado vuelta. Lo cual ocurre, por cierto, muy a menudo con los personajes y los creadores.
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*EL NUEVO símbolo del viejo caricaturista de El Nacional -antiimperialista visceral y antioligarca rabioso- con el cual sustituyó a Coromotico y a los camaleones oligarcas, en otras palabras, a toda aquella simbología revolucionaria del pasado, somatizada ahora en generales esperpénticos y en personajes colgados de un mecate, es el mejor retrato de un proceso de decadencia intelectual y humorística, el reflejo fiel del oportunismo que a veces se apodera de ciertas figuras emblemáticas. Ahora Zapata sólo combate al poder, al militar y autoritario de Chávez, y se olvida del otro poder, el real, el auténtico, el de los grandes grupos económicos, el que estuvo detrás del golpe del 11 de abril y del sabotaje petrolero y, sobre todo, del macro poder de Bush y su equipo: Cheney, Rumsfeld, Negroponte. ¿O no existe para Zapata esta gente? Qué bueno sería que recordando sus buenos tiempos, el caricaturista de Miguel Henrique Otero hiciera unas caricaturas sobre Bush, Rumsfeld y Negroponte. ¿Qué tal una caricatura de Cheney cazando codornices en Haití, o de Bush veraneando en Guantánamo, o de Negroponte -qué buen nombre para un juego de palabras del ingenioso Zapata de otros tiempos- turisteando en Nicaragua?
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*PERO ME salí por la tangente del caricaturista. Cuando en realidad se trata del tema de la bisagra. Resulta que el término ahora se lo aplican a Enrique Mendoza. Los medios informan que el personaje, que desapareció de la escena, ha vuelto como el gran armador del equipo de la oposición, y se anuncia que articula un movimiento de unidad que, en los próximos días, entregará un documento clave a la opinión pública.
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*ENRIQUE MENDOZA, en síntesis, es, otra vez, la novedad para las presidenciales del 3 de diciembre. Es la bisagra salvadora que dará la victoria a los opositores de Chávez, con la reedición -corregida y aumentada- de la Coordinadora Democrática. ¡Por favor, señores de la oposición, hasta cuándo meten la pata! Chávez debe estar feliz con lo que está ocurriendo. Ante sí tiene a los derrotados de siempre, comandados por los derrotados de siempre. Pregunta: ¿Es que en la oposición no se pueden buscar otra bisagra? ¿Por qué tienen que repetir a los mismos personajes quemados, las mismas consignas, las mismas tácticas electoreras y golpistas con las que han fracasado año tras año? En síntesis: de la bisagra zapatista a la bisagra mendocista.