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MISIVA DESESPERADA - Dra. Melva Márquez - Dr. Juan Carlos Villegas PDF Imprimir E-Mail
Escrito por Administrador del Sistema   
jueves, 06 de enero de 2011

 


Comandante Hugo Chávez Frías, a usted nos dirigimos con nuestra mayor estima y consideración patriótica y revolucionaria:

 

La información que un soldado da directamente a su general -como es nuestro caso- exponiéndose al desprecio, la sanción o la burla de sus compañeros, podría salvar o perder -también cabe-, a todo un ejército. La derrota del legendario Leónidas, que con 300 espartanos en el espantoso desfiladero de Las Termópilas contuvo durante tres días a más de 200 mil soldados del rey persa Jerjes, se debió a la información de un solo hombre que conocía un camino para acceder a la retaguardia de los defensores griegos ¿Cómo podríamos, comandante, como si de un teorema matemático se tratara resumir con poquísimas palabras las consecuencias concretas de la promulgación de la nueva Ley de Educación Universitaria (LEU), tal cual y como fue redactada por la Asamblea Nacional? “Desastre en puertas”, sería una respuesta adecuada. El problema no son las fuerzas de la derecha que copan las élites políticas dentro de las universidades, especialmente las autónomas. Sabemos, conocemos, y hemos estudiado con rigor científico sus concepciones, sus alcances, su influencia, sus conexiones y la fuerza que realmente poseen; concluimos que pueden ser si no del todo derrotadas sí minimizadas. Pero el voluntarismo -he aquí nuestra mayor preocupación- sin el estudio detallado de la realidad, hace que un golpe de audacia se convierta en un acto de temeridad. Para ello apelamos a nuestro Libertador Simón Bolívar, quien el 15 de mayo de 1828 decía: “así como la justicia justifica la audacia de haberla emprendido, la imposibilidad de su adquisición califica la insuficiencia de los medios”. Mucho años antes, decía Maquiavelo en la dedicatoria de su obra El Príncipe, que “los pintores que van a dibujar un paisaje deben estar en las montañas, para que los valles se descubran a sus miradas de un modo claro, distinto, completo y perfecto. Pero también ocurre que únicamente desde el fondo de los valles pueden ver las montañas bien y en toda su extensión. En la política sucede algo semejante. Si, para conocer la naturaleza de las naciones, se requiere ser príncipe, para conocer la de los principados conviene vivir entre el pueblo”. Pues bien, Comandante Chávez, el sector revolucionario universitario de base y sin posibilidades reales (lo hemos intentado sin éxito) al sistema de medios públicos porque estamos convencidos que se está aplicando una muy peligrosa y equivocada estrategia de supuesta unanimidad alrededor de esta Ley, se encuentra en estos momentos confundido, inmovilizado y sin saber a qué atenerse. Desean luchar pero desconfían de sus mandos, por cuanto los contenidos de la Ley nunca fueron consultados con ellos, más allá de discursos grandilocuentes y retórica revolucionaria frente a cámaras de televisión y micrófonos. A algunos dirigentes les aterra reconocer que el trabajo fue deficiente y, cual niños asustados, prefieren esconderse bajo las sábanas en un intento por anular una mentira con otra aún mayor. Las bases universitarias no estudiantiles, que conocen muy bien su terreno, pero carecen en su conjunto del ímpetu transformador necesario, serán en el corto plazo un obstáculo muy serio, incluso insalvable, si sus reivindicaciones históricas de clase no son satisfechas. Las limitaciones a la libertad de asociarse (Artículo 69, LEU), el minúsculo peso electoral que tendrán frente al sector estudiantil (Artículo 86, LEU), la deformación de la correcta doctrina del Estado Docente en manos exclusivas de un Ministerio (Artículos 9, 111, LEU) con una hipérbole en atribuciones (Artículo 11, LEU), dentro de una burocracia estructural que se percibe paquidérmica (que colide claramente con la autonomía de las universidades, 109 de CRBV), la irracionalidad de hacer de columna vertebral el “proyecto de aprendizaje” (Artículo 61, LEU) con evidente perjuicio del estudio, por ejemplo, de las ciencias básicas o de la historia, harán inviable esta Ley; a pesar de contener extraordinarios avances como la libre entrada a las universidades, la visibilización de los empleados y obreros, el peso que tendrán las comunidades en la toma de decisiones, la sanción a los malversadores de los dineros públicos y la separación de competencias al eliminar al todopoderoso Consejo Universitario.

Decía Sun Tzu (El Arte de la Guerra): “Un ejército victorioso gana primero y entabla la batalla después; un ejército derrotado lucha primero e intenta obtener la victoria después”. La comprensión de esa paradoja es vital, cuando nos enfrentamos a enemigos reales y no virtuales. Convivimos con ellos, los vemos todos los días, sabemos cómo actúan. Comandante, sin una detallada estrategia, sin alta moral en las tropas, sin una información fidedigna y cierta del verdadero poder de los ejércitos y del terreno que se pisa, todo se convierte en una fuerza ciega y destructiva. Por lo tanto, Comandante, le solicitamos a usted con mucho respeto que en sintonía con las atribuciones contenidas en la Ley Habilitante, modifique segmentos de la LEU, eliminando, cambiando, o reescribiendo términos específicos y párrafos completos. No nos asusta batallar contra la derecha a fin de transformar el Estado actual en uno verdaderamente socialista, pero sin las armas adecuadas no podemos defender esta revolución. Sólo somos modestos profesores, en una universidad autónoma de provincia, que cultivamos la docencia, la investigación y el trabajo comunitario las 24 horas del día, los 365 días del año, además de nuestro duro trabajo político. Pero no dudamos en decirle que sabemos de lo que estamos hablando.

 

Mérida, 4 de enero de 2011.

 

 


Dra. Melva Márquez

Facultad de Humanidades y Educación

Universidad de Los Andes

Dr. Juan Carlos Villegas

Facultad de Ciencias

Universidad de Los Andes

 

Jefe de Estado vetó Ley de Universidades

4 enero 2011 |

Chávez sugirió la creación de una Comisión Nacional en la que participe el Gobierno y todos los sectores de la población como los intelectuales, rectores, estudiantes, trabajadores, obreros y voceros del Poder Popular

Presidente Chávez en Consejo de ministros

El presidente de la República Bolivariana de Venezuela, Hugo Chávez, vetó la Ley de Universidades, aprobada recientemente por la Asamblea Nacional, por considerar que la misma es inaplicable, esto después de prestar atención a varios sectores del país que criticarondicha normativa, que por el momento se posterga para que la misma se reescriba bajo el calor de un gran debate nacional.

“He decidido vetar la ley, por muchos comentarios  recibidos por parte de sectores oficialistas y opositores, que dejan en evidencia que tiene debilidades en lo político y en lo técnico“, afirmó Chávez durante el primer Consejo de Ministros del 2011 efectuado en el Palacio de Miraflores, en Caracas.

El presidente venezolano ha ratificado el caracter democrático de su gobierno e inclusive ha llegado a agradecer a la rectora de la Universidad Central de Venezuela, Cecilia García Arocha, por sus posturas críticas ante la Ley.

Así el Ejecutivo devuelve la Ley al Poder Legislativo para que “todos los sectores de la sociedad opinen, con la más amplia libertad de expresión, tanto en las corrientes de oposición política como las revolucionarias”, añadió el Primer Mandatario.

Chávez sugirió además que se cree una Comisión Nacional en el que participe el Gobierno y todos los sectores de la población como los intelectuales, rectores, estudiantes, trabajadores, obreros, y voceros del Poder Popular en las comunidades.

En este Consejo de Ministros se conoció además que el Impuesto al Valor Agregado (IVA) no será aumentado por diversas razones como la estabilización de los precios del crudo venezolano y los altos ingresos obtenidos  por el Servicio Nacional Integrado de Administración Aduanera y Tributaria (Seniat).

Texto/Rafael Leyva
Foto/Archivo

 

Modificado el ( jueves, 06 de enero de 2011 )
 
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