Menú principal
Inicio
Nuestro Portal
Contáctanos
Repositorio de Noticias
Continente Madre
Del mundo Arabe
Software Libre
Canales RSS
No a la masacre
No financies la masacre israeli - no compres sus productos
 
No compres productos israelies.
No seas complice de la masacre de miles de palestinos!
Lula asumió la presidencia del bloque con altura PDF Imprimir E-Mail
Escrito por Administrador del Sistema   
sábado, 22 de julio de 2006

"Estamos cambiando la geografía comercial establecida por los países ricos"

Convocó a Argentina y Venezuela a “ser generosos” con Paraguay y Uruguay. “Paciencia” fue la palabra utilizada para definir qué es lo que hace falta aún. Pidió a Bolivia a que se integre al bloque y llamó a construir un “MercoAmérica”.

Una vez que los presidentes, cancilleres y demás funcionarios que participaron del cierre de la XXX Cumbre de Presidentes del Mercosur en esta ciudad hicieron sus exposiciones, el anfitrión Néstor Kirchner procedió a la formalidad –que le cuesta mantener, según admitió- de pasarle la presidencia pro tempore a su par Luiz Inacio Lula da Silva, de Brasil. El Mercado Común del Sur tiene este sistema de presidencias rotativas, que desde el 9 de diciembre pasado había recaído en el Poder Ejecutivo argentino.

El traspaso simbólico se realiza cuando el mandatario saliente entrega un martillo y una base de madera a su sucesor. Cada uno de los presidentes estaba flanqueado por miembros de su Gabinete, en el salón Amarillo del Salón Ferial de Córdoba donde se realizó el citado encuentro. En esta oportunidad, Kirchner se levantó a entregarle el símbolo a Lula, y en vez de retornar cada uno a su lugar, intercambiaron las posiciones, por lo que el brasileño quedó rodeado de una docena de funcionarios argentinos.

Lula Da Silva asumió la presidencia pro tempore del Mercosur con un discurso de alta política. Comenzó su alocución con una reflexión sobre los avances y las expectativas que a veces se colocan sobre el bloque regional. “Muchas veces nosotros nos olvidamos de lo que éramos hace poco tiempo atrás. No hace mucho, nuestros países recuperaron la libertad y la democracia” dijo Lula al inicio de sus palabras.

“Más serio aún, la cabeza de nuestros dirigentes colonizada, donde Sudamérica no existía, Africa no existía, todas nuestras prioridades eran para la Unión Europea, para Estados Unidos, y tal vez un poquito para Japón”, agregó para contextualizar la década de los ochenta, período al que se refería.

Más allá de que se trató de un discurso político –perdón por la perogrullada o verdad obvia- donde siempre se busca quedar bien con las circunstancias, resultaron notables las palabras expresadas. “Nosotros, el Mercosur, estamos cambiando esta forma de ver el mundo. Nosotros estamos cambiando la geografía comercial establecida por los países ricos hace mucho tiempo. Fue del Mercosur que surgió el G-20 (NdeR: Grupo de los 20 países que se piden la apertura de los mercados agrícolas de las potencias), y fue el G-20 que impuso respeto a los países en desarrollo en las mesas de negociación”.

A continuación añadió que “los ricos aún continúan ricos, pero hoy difícilmente puedan hacer una reunión para discutir comercio sin tener en cuenta al Mercosur, sin considerar a China, sin tener en cuenta a la India, a Sudáfrica y otros países que empezaron a tener una incidencia en las determinaciones políticas que hoy se adoptan en la Organización Mundial de Comercio”.

Y no evitó hablar de los palos en la rueda con que se encuentra el proceso de integración junto a Argentina, Paraguay, Uruguay y Venezuela. “Tenemos que pensar que en cada país hay sectores organizados apoyando para que el Mercosur no dé resultado. Para que no consigamos hacer nuestro complejo energético, y para que otros países no vengan al Mercosur, pensando que nosotros siempre tenemos que ceder como siempre cedimos a la voluntad de los países ricos”.

Y aquí es donde marcó la primera gran diferencia. “Y lo que muchos aún no entendieron es que nosotros cambiamos el perfil político de nuestra América. Nosotros estamos cambiando el perfil social de nuestra América. Nosotros hoy negociamos con todo el mundo sin tener vergüenza de decir quiénes somos, lo que queremos, y al mismo tiempo, tenemos orgullo de hacernos respetar como naciones. Por esto, cuando me entra el desánimo, recuerdo lo que construimos en este escaso tiempo, pienso que hicimos una pequeña revolución en el cambio de nuestro continente”•

De inmediato se encargó de definir la posición que el ejercicio de la presidencia rotativa va a tener durante su mandato. “Argentina, Brasil y ahora Venezuela tenemos que ser siempre generosos, para que podamos hacer concesiones aún contrariando intereses locales, a veces a grupos de empresarios, o a veces hasta a grupos de trabajadores, pero tenemos que estar convencidos de que los países menores tienen que desarrollarse con la garantía de que nuestro bloque va a transformar cada vez más en un bloque más fuerte, y cada vez un bloque más respetado”, dijo el líder del MTS quien evidentemente entendió lo que el bloque necesita.

Como muestra basta un botón, decimos en Argentina. Y Lula eligió mostrar un ejemplo concreto, frente mismo a su par de Bolivia, Evo Morales. “Yo ya di pruebas de comprensión, cuando ocurrió el cambio de posición de Bolivia al nacionalizar su gas. Yo dije a los medios brasileños y a varios compañeros presidentes aquí presentes ´no esperen que yo me pelee con Evo Morales. No esperen eso´. Nosotros tenemos madurez para que en la divergencia y la adversidad construir el consenso”.

Hubo también elogios para el nuevo socio. “Cuando Chávez entra definitivamente al Mercosur, y alguien intenta criticar, yo digo que el Mercosur ganó. Ganó un extraordinario aliado por el país que representa Venezuela sobre todo por la actitud de lealtad que tiene el compañero Chávez en las relaciones con nosotros”, dijo mirando al bolivariano a los ojos, quien retribuyó con un aplauso.

Luego vendría un párrafo de alto nivel político. Lula primero dijo no creer que “en otro momento Brasil y Argentina hayan tenido la relación que tienen ahora”, para luego agregar que “solo con esta comprensión podremos conducir al Mercosur, convencer a Evo Morales de que venga al Mercosur, convencer a otros países a que vengan al Mercosur” para finalizar con la más contundente definición de lo que el bloque sudamericano significa en la retórica Lulista. “Tal vez en un tiempo mucho menor que los quince años que tenemos hoy, tener Mercoamércia y no más un Mercosur, teniendo de México hasta Patagonia, todo el mundo participando del Mercosur, pasando por el Caribe y trayendo a Cuba junto también”, tras lo cual se ganó el aplauso de todos los asistentes.

Por si algún desprevenido no entendió qué quiso decir el ex obrero automotor, afirmó que “no hay ninguna salida individual. La salida es seguir haciendo lo que estamos haciendo aquí”.

Luego se refirió al presidente de la Comisión de Representantes Permanentes del Mercosur, el argentino Carlos Chacho Alvarez, a quien instó a mejorar el trabajo de la Secretaría del Mercosur, y expresó que si cada seis meses “damos un paso más, al final de nuestro mandato podremos con orgullo haber derrotado a aquellos que escriben cotidianamente contra el Mercosur, a aquellos que creen que nuestros países sólo tendrían que tener relaciones con Estados Unidos”.

Mencionó lo unido que se mantuvo el bloque cuando la Casa Blanca y algunos adherentes regionales presionaban para que se firmase en la ciudad argentina de Mar del Plata el nacimiento del Area de Libre Comercio de las Américas (ALCA), y los cuatro integrantes del bloque junto a Venezuela lograron frenar la arremetida de Washington. “A partir de nuestra realidad queremos construir acuerdos con todos los países del mundo, queremos que nuestra soberanía sea respetada, que nuestra agricultura sea respetada, que nuestra industria sea respetada y que nuestros países tengan soberanía para decidir el momento de hacer y con quién hacerlo, en función de nuestro interés. Hace casi dos siglos que dejamos de ser colonia. Y no deseamos volver a ser colonias”, fueron las palabras finales del presidente de Brasil.

Un discurso que estuvo a la altura de las circunstancias y que puso en claro el liderazgo que a Brasil le cabe en nuestro mercado común. Rogamos que Lula da Silva esté a la altura de las circunstancias.

22/7/06

 
< Anterior   Siguiente >