|
No a la masacre |
|
No compres productos israelies. No seas complice de la masacre de miles de palestinos!
|
|
|
|
|
Judas Iscariote no es el traidor, sino el discípulo más favorecido de Cristo |
|
|
|
|
Escrito por Administrador del Sistema
|
|
lunes, 10 de abril de 2006 |
|
El hallazgo de un códex auténtico prueba que la Biblia es un producto histórico de fuerzas políticas determinantes
Carlos Iglesias (World Data Service)
En prueba de que nada es estático, el mito de la traición del discípulo de Jesús se viene abajo a los 2006 años, con las revelaciones del llamado Evangelio de Judas. Ese Evangelio apareció en el desierto de Egipto después de 1 700 años perdido como parte de un manuscrito de papiro con cubierta de cuero, con 26 páginas escritas en copto.Se calcula que el documento fue elaborado alrededor de 300 DNE y es una copia del original, escrito en griego un siglo antes, anunció la National Geographic Society. El manuscrito muestra a Judas Iscariote no como el traidor, sino como el amigo cercano al que Jesús pide que lo venda a las autoridades romanas.Es la primera vez, según dijo Ferry Garcia, vicepresidente de la sociedad, quien se hizo eco de diversos académicos que participaron en la traducción, que un texto defiende tal idea. Este Evangelio de Judas ha sido calificado ya de “texto antiguo no-bíblico más significativo que se haya encontrado en los últimos 60 años”, informó el diario The New York Times.“El códex ha sido autentificado como un trabajo genuino de literatura apócrifa antigua cristiana”, declaró García, después de extensas pruebas de carbono, análisis de tinta y otros estudios. La tinta es del tipo empleado en la época y no hay testimonios de que haya habido otros escritos y un experto afirmó que es un manuscrito copto típico.“Estoy completamente convencido”, aseguró Stephen Hammet, profesor de estudios coptos de la Universidad de Munster, en Alemania. El documento comienza con la cita “Recuento secreto de las revelaciones que Jesús dijo a Judas Iscariote en conversación una semana y tres días antes de celebrar la Pascua”.Esa festividad judía de ocho días, en la primavera, recuerda el éxodo desde Egipto, bajo la conducción de Moisés, según el Viejo Testamento. Según el texto, Jesús dice a Judas: “vas a exceder a todos ellos (el resto de los apóstoles) porque sacrificarás al hombre que está dentro de mis ropas”.Interpretadas según patrones agnósticos, esas palabras significan que al liberarlo de su carne, Judas ayudaría a Jesús a liberar su verdadero yo espiritual o ser divino interno. Entonces, se trata de un enfoque radicalmente distinto al de los Evangelios de Mateo, Marcos, Lucas o Juan, que presentaban a Judas como un vil traidor.Ahora, el discípulo aparece como único entre los 12 presentes en la Última Cena que entendió la esencia verdadera de las enseñanzas de Jesucristo y se sometió a su voluntad. Se trata de ideas de los agnósticos, secta de aquellos tiempos que creía que había un conocimiento secreto sobre cómo las personas podían “escapar de la prisión de sus cuerpos materiales y regresar al ámbito espiritual del que venían”.“Estos descubrimientos rompen el mito de una religión monolítica y muestra cuán diverso y fascinante era en realidad el movimiento cristiano inicial”, dijo la profesora de Princeton, Elaine Pagels. El Evangelio de Judas no es el único de carácter agnóstico que se conoce. En las últimas seis décadas también se han encontrado los de Tomás, María Magdalena y Felipe.Los agnósticos fueron considerados en la época inaugural del cristianismo como no ortodoxos y hasta herejes por obispos y otros responsables de la iglesia. La importancia del descubrimiento de estos textos es que muestran un movimiento cristiano primitivo abigarrado y no un credo único, como propone la escolástica bíblica.Entonces, la consecuencia directa es que muchos cristianos no ven la Biblia como la palabra literal de Dios, sino un producto histórico de fuerzas políticas determinantes en cuanto a los textos a incluir o excluir. El Evangelio de Judas ha puesto en crisis los dogmas de la iglesia cristiana, porque cambia todo el panorama y le da un giro de 180 grados. Ahora, Judas Iscariote no es el traidor, sino el discípulo más favorecido y no resulta extraño el interés que ha suscitado en la comunidad académica.Los científicos han estado a la caza de este documento desde hace mucho tiempo. Sólo se le conocía por una referencia en el libro “Contra herejías”, del obispo Ireneo de Lyon, en 180 DNE. El prelado tenía inclinaciones inquisitorias, con pocas simpatías hacia los agnósticos, contra quienes siempre andaba en pugna, por considerarlos herejes. Para expertos en agnosticismo como Karen King, profesora de la Escuela de Divinidad de Harvard, este Evangelio de Judas refleja los debates intra-cristianos de los siglos II y III DNE.“Si la muerte de Jesús era parte del plan de Dios, entonces la traición de Judas fue parte del plan de Dios”, opinó King quien comentó que el discípulo entonces no fue traidor, sino facilitador de la Salvación”. Sin embargo, este asunto no se salva de la ambigüedad de muchos temas de la iglesia y la Biblia, un texto que puede destacar que se ofrezca la otra mejilla ante una agesión, o a actual “ojo por ojo y diente por diente”.Así, algunos académicos como James Robinson, quien organizó la biblioteca Nag Hammadi, de textos coptos encontrados en Egipto en 1945, creen que no hay nada espectacular en el Evangelio de Judas. A partir de los Evangelios de Juan y Marcos, Robinson recuerda que ya se sabía que Jesús había escogido y hasta estimulado a Judas para que lo entregara a sus verdugos.El experto incluso es autor de un libro, “Los secretos de Judas, la historia del discípulo incomprendido y su Evangelio perdido”, que adelantó estos hechos. Rudolph Kasser, un experto suizo, dirigió los trabajos de reconstrucción y traducción del manuscrito, que estaba en 13 hojas escritas por ambos lados y bastante fragmentado.El códex tiene en total 66 páginas que incluyen el llamado I Apocalipsis de Jaime, una carta de Pedro, y otros que han recibido el nombre provisional de Libro de Alógenes. El texto fue descubierto en 1970 en una cueva egipcia y circuló durante años por las manos de anticuarios de ese país, Europa y, finalmente, de Estados Unidos.En este último país quedó en una caja de seguridad en Hicksville, Nueva York, durante 16 años. Entonces, lo compró la comerciante de Zurich Frieda Nussberger-Tchacos. A partir de ese momento, el manuscrito empezó a ser conocido como Códex Tchacos y en un momento dado llegó a la Fundación Mecenas para su conservación y traducción.Se ha afirmado que luego de la restauración, en la cual se gastaron cuatro millones de dólares, el manuscrito será devuelto a Egipto para su conservación en el Museo Copto de El Cairo. El Evangelio de Judas, pudiera ser la redención del traidor por antonomasia u otro debate estéril sobre los misterios que rodean la historia del cristianismo.9/4/06 |
|
|
|
|
|