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Israel repliega sus tropas y tanques en el sur de Líbano PDF Imprimir E-Mail
Escrito por Administrador del Sistema   
sábado, 29 de julio de 2006

IAR Noticias-Informe especial

Confirmando el fracaso de la ofensiva terrestre contra el principal bastión de Hezbolá en el sur libanés, comenzada hace una semana, este sábado las agencias internacionales informan que el mando militar de Israel comenzó a replegarse retirando parte de sus tropas y una gran cantidad de tanques a la ciudad de Marun al-Ras, cerca de la frontera. Sin embargo, Israel continúa sus feroces bombardeos contra las posiciones de la guerrilla libanesa a la que los tanques y la infantería hasta ahora no pudieron doblegar. Las fuerzas israelíes sufrieron la baja de decenas de soldados en la ofensiva.

Luego de feroces bombardeos en todo Líbano, que abarcaron rutas, infraestructura y poblaciones civiles, el mando israelí inició el sábado pasado una ofensiva terrestre orientada a destruir los búnkeres operativos de Hezbolá en el sur de Líbano, y luego de sufrir severas bajas durante toda esta semana, y sin conseguir el objetivo buscado, inició esta sábado un repliegue de sus tanques e infantería hacia la línea de la frontera.

El Estado mayor israelí había anunciado el lunes que había tomado la "capital de Hezbolá", pero el infernal circuito (feed back) de la información, que a veces, incluso, supera los intereses de las grandes cadenas, precisó el escenario real: los tanques y blindados judíos se encentraban empantanados en Bint Jebel, sin poder traspasar las barreras y los túneles secretos desde donde la guerrilla libanesa aparecía y desaparecían asentándole golpes mortales a  la infantería judía.

Es así que, desde el lunes pasado, blindados y tropas israelíes, contrariando los informes preliminares del mando israelí que los daban victoriosos, se encontraban detenidos y sin poder avanzar, en los alrededores de Bint Jebel, llamado "la capital de Hezbolá", pueblo de 4.000 habitantes que los blindados y las tropas israelíes no han conseguido tomar hasta el momento.

El viernes se hablaba de una verdadera masacre, donde el mando militar judío esconde sus muertos, pero los reportes no difundidos de las cadenas internacionales y la TV. árabe hablan ya de decenas de soldados israelíes muertos y de tanques destruidos en seis  jornadas de trampas y emboscadas de las células móviles de la guerrilla libanesa.

Los resúmenes oficiales hablan de que el ejército israelí perdió 33 militares desde el comienzo de su ofensiva terrestre en el sur de Líbano, pero la TV árabe habla de más de 60 muertos, Hezbolá, por su parte, declaró haber sufrido 32 bajas entre sus combatientes.

Confirmando el fracaso de la ofensiva terrestre contra el principal bastión de Hezbolá en el sur libanés, este sábado las agencias internacionales informan que el mando militar de Israel  comenzó a replegarse retirando parte de sus tropas y una gran cantidad de tanques a la ciudad de Marun al-Ras, cerca de la frontera.

Según la policía libanesa, citada por corresponsales y agencias, los tanques y las unidades de élite de la fuerza de asalto israelí empezaron a abandonar sus posiciones en la colinas que dominan la zona de los combates el viernes por la tarde y continuaron durante toda la noche.

El repliegue no estuvo exento de ataques relámpagos de la guerrilla contra las formaciones israelíes, en los que resultaron heridos seis soldados israelíes, uno de ellos de gravedad, según el último balance proporcionado "oficialmente" por una portavoz militar judío a varias agencias.

Sin embargo, desde Marun al-Ras, las fuerzas israelíes están intentando acabar con la resistencia de Hezbolá, que mantiene atrincherados a sus hombres en el bastión de Bint Jbeil.  

El Ejército israelí continuó con sus ataques aéreos, ahora desde Marun al-Ras y volvió a lanzar varios misiles contra Bint Jbeil, considerada la "capital de Hezbolá".

Esta ciudad búnker, situada a sólo tres kilómetros de Marun al-Ras, volvió a ser bombardeada esta madrugada con 350 obuses y fuego aéreo con misiles, consignan agencias.

Ningún experto se explica como el mando militar israelí decidió dejar la supremacía aérea (donde prácticamente no tiene bajas)  para internarse en la ratonera del sur de Líbano a combatir una guerra de guerrillas, casa por casa, calle por calle, con una guerrilla móvil, conocedora del terreno, que cuenta con una intrincada red de túneles, depósitos de armamentos, alimentos y logística que le permiten un desplazamiento relámpago por todo el área.

El repliegue de Israel es elocuentemente claro: el mando israelí fracasó en su ofensiva contra Hezbolá iniciada hace siete días, y el retiro de sus unidades y tanques están orientados a parar las bajas de sus soldados cuya repercusión en Tel Aviv ha producido una división entre "halcones"  y "moderados" en el gabinete del primer ministro Olmert.

La "preocupación" enunciada  en forma simultánea por Bush y Blair, el carácter de urgente ("rápido") que le otorgan al llamado de una fuerza multinacional para que controle el aérea explica por sí sola la necesidad imperiosa de un repliegue "honroso" de las fuerzas terrestres israelíes metidas en la ratonera de los topos de Hezbolá.

"Acordamos que debe enviarse rápidamente una fuerza multinacional a Líbano", anunció Bush en una rueda de prensa tras reunirse con su par y aliado  británico.

Luego de anunciar que el Consejo de Seguridad se reunirá el lunes para tratar el tema, Bush confirmó que la secretaria de Estado Condoleezza Rice viajará este sábado a la región para tratar de convencer a los dirigentes israelíes y libaneses de que deben trabajar por una "paz duradera" y la estabilidad de ambos países.

Lo que quiere decir que ha empezado una nueva maniobra del eje judeo-norteamericano para presionar una decisión de la ONU a favor de su objetivo de máxima: la derrota de Hezbolá y el control de Líbano.
 

 
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