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Irán condena la ley estadounidense que impone sanciones a quienes colaboren en su programa nuclear |
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Escrito por Administrador del Sistema
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martes, 03 de octubre de 2006 |
InSurGente.- La pretensión de regir los destinos del planeta, no solo los de su país, es algo que comparte el presidente con el Congreso de los Estados Unidos. Además de legislar para el orbe todo, los congresistas estadounidenses, al igual que Bush, se consideran legitimados para juzgar la buena o mala marcha de “la democracia”, “las libertades”, los “derechos humanos”, o la “lucha contra la droga” en todos los países del mundo. Ahora han decido “apoyar las libertades en Irán”, propósito que va a desarrollarse promoviendo la desestabilización del país por cualquier procedimiento. Es como una declaración de guerra que puede arruinar a Irán, promover el terrorismo en su territorio, hambrear a su población, pero a la que llaman de “baja intensidad”. En Cuba saben mucho de esos desbordes de internacionalismo imperial del Tío Sam. Prensa Latina.- La Comisión de Seguridad Nacional y de Política Exterior del Parlamento de Irán condenó hoy en un comunicado la ley aprobada por el Congreso estadounidense que impone sanciones a quienes colaboren con el programa nuclear iraní. El documento califica de "acto ilógico e ilegal" la ley aprobada por los congresistas y senadores estadounidenses para, según ellos, "apoyar las libertades en Irán". En su comunicado, la comisión expresa que la nueva ley viola de manera flagrante acuerdos internacionales suscritos en la Declaración de Argelia y de Naciones Unidas, referidos a la no injerencia en los asuntos internos de la República Islámica. La nota, dada a conocer por la agencia de noticias IRNA, pide a los legisladores norteamericanos que trabajen "con más valentía para salvar al pueblo estadounidense", y "no permitan que unos cuantos extremistas hundan a Estados Unidos en el cenagal del odio". Por su parte, el portavoz del Ministerio de Relaciones Exteriores iraní, Mohammad Ali Hoseini, enfatizó que la medida es "inútil y (está) al servicio de propósitos hostiles" de la actual administración norteamericana. En un comunicado oficial de la cancillería se afirma que las sanciones "no pueden trastornar en nada la voluntad" de Irán que alcanzó su independencia y progresos basados en "la fe, en sus creencias ideológicas, religiosas y nacionales". Subraya la declaración que "los estadistas norteamericanos deberían saber que la época de sancionar a los países es cosa del pasado", porque el comercio internacional está por encima de "las intenciones políticas de las potencias". La declaración del Ministerio de Relaciones Exteriores de Irán afirma que las medidas unilaterales tomadas "al margen de la ley desacreditan el proceso de legislación y violan las normas internacionales", a la par que aumentan la oposición y las denuncias sobre Estados Unidos. En la madrugada del sábado el Senado estadounidense aprobó la ley, que dos días antes recibió el visto bueno de la Cámara Baja. El gobierno de Irán mantiene la decisión de llevar adelante su programa nuclear con fines pacíficos y descarta toda posibilidad de ceder ante las presiones del gobierno estadounidense y de sus aliados occidentales para detener el enriquecimiento de uranio.
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