|
PRENSA LATINA 2/2/2.006 Miguel Lozano
Caracas, 2 feb (PL) Hugo Chávez celebra hoy sus primeros siete años de Gobierno con logros sociales que comenzaron a cambiar Venezuela y le garantizaron un respaldo popular reflejado en una decena de triunfos electorales en cadena desde 1998.
Tal como prometió en su campaña presidencial que le garantizó la banda presidencial el 2 de febrero de 1999, Chávez emprendió un plan de redistribución de la renta petrolera para terminar con la paradoja de un país rico con millones de excluidos.
En el sector de educación, las medidas tomadas propiciaron el acceso a la enseñanza a millones de personas, incluyendo 1,5 millones de adultos alfabetizados en la campaña denominada Misión Robinson.
La prohibición del cobro de matrículas en escuelas públicas, el incremento del dos al siete por ciento del presupuesto para la educación, la inclusión de la alimentación escolar y la creación de cinco mil escuelas bolivarianas, cimentaron los cambios en el sector.
Más allá de la cantidad, las escuelas bolivarianas, equipadas con computadoras, bibliotecas y otras facilidades de aprendizaje apuntan a una elevación de la calidad, sustentada en recursos obtenidos de los ingresos petroleros, como en otros programas.
En opinión de Chávez, quien a menudo cita la frase de José Martí "Ser cultos para ser libres" para justificar el peso que otorga a la educación, el conocimiento es uno de los elementos de la irreversibilidad del proceso de mejoramiento social.
Hoy un millón 452 mil adultos venezolanos cursan la educación primaria, en lo que se ha denominado Misión Robinson II, mientras otros programas garantizan la continuidad de estudios secundarios y universitarios.
Sólo la Misión Ribas, uno de esos planes, ha graduado más de 160 mil bachilleres, fundamentalmente personas que habían abandonado los estudios pro problemas económicos.
En 1999 se estimaba que el 80 por ciento de la población del quinto país exportador de petróleo del mundo sufría serias limitaciones en áreas de salud, educación, vivienda, alimentación y vivienda.
La ofensiva incluyó la creación de la Misión Barrio Adentro, para llevar servicios médicos gratuitos a los sectores más pobres con la instalación de mil consultorios populares, 100 centros de diagnóstico y 100 centros de rehabilitación.
Hasta hoy ese programa ha garantizado más de 156 millones de consultas médicas gratuitas, la atención odontológica de 14 millones y 30 mil vidas salvadas.
La búsqueda de la elevación de la calidad de vida combina la lucha contra el desempleo con otros programas, como sucede con los alfabetizados, a quienes se les otorgó facilidades la creación de cooperativas y pequeñas empresas.
Ese es el sentido, también, de la Misión Vuelvan Caras, que prepara a cientos de miles de desempleados, quienes reciben conocimientos necesarios para ingresar con éxito en el sector laboral, con respaldo institucional.
El sector indígena, excluido durante siglos, recibió los beneficios garantizados en una nueva Constitución aprobada en 1999, que incluyen la entrega de tierras y el respaldo oficial para el mantenimiento de sus comunidades.
Los problemas de la alimentación, además de ser atacados con los avances contra el desempleo, se enfrentan con la Misión MERCAL, una red de establecimientos que vende alimentos a precios subvencionados.
Aunque en un inicio los MERCAL fueron instalados en los barrios más pobres, se han ido extendiendo paulatinamente a otras zonas, como expresión de la intención de ampliar sus beneficios a toda la población.
Los programas en marcha se proponen asimismo garantizar vivienda digna a los más de 26 millones de venezolanos para 2021 y el la eliminación a mediano plazo de la miseria, como parte del combate declarado a la pobreza.
Con ese fin se puso en funcionamiento recientemente la Misión Negra Hipólita para atender a niños y adolescentes en situación de calle, personas con discapacidad, indígenas, jóvenes embarazadas y adultos mayores en condiciones de pobreza extrema.
Nueve semestres consecutivos de crecimiento económico, la redistribución de la renta petrolera y un proceso de diversificación industrial, sustentan los proyectos que Chávez delineó siete años atrás y que le garantizan virtualmente un nuevo mandato.
Para diciembre de 2006, pocos dudan en un nuevo triunfo de Chávez en las elecciones presidenciales en las que, sin contrincante de fuerza, se ha propuesto lograr 10 millones de votos de un padrón electoral de 16,6 millones estimado para entonces. |