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Guiños entre Bush y el Supremo |
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Escrito por Administrador del Sistema
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jueves, 27 de julio de 2006 |
Bush prepara una contrapropuesta legislativa con el objetivo de apuntalar los tribunales militares especiales para los presos de GuantánamoinSurGente.- El juego de poderes formalmente independientes -pero que funcionan a las órdenes de la misma oligarquía, bajo la misma cuerda- que rige en los EEUU, le va a permitir a Bush mantener a los tribunales especiales para juzgar a los prisioneros sin derechos del campo de concentración de Guantánamo. El presidente de los EEUU asegura que sus comisiones especiales de jueces militares nombrados por el Pentágono, ha sido autorizado por el Congreso. Los legisladores tiemblan ante la posible acusación presidencial de que van a relajar la seguridad del pueblo de los EEUU ante los ataques terroristas. En este juego, el Tribunal Supremo cuyos jueces son responsables de la elección fraudulenta de Bush y deben su cargo –una parte de ellos- al presidente, simula controlar los desvíos de poder. Entre tanto reparto y rebote de responsabilidades los presos continuarán en situación de secuestro antijudicial y sometidos a toda clase de brutalidades, hasta que se le antoje al gobierno neofascista de los EEUU.
Prensa Latina.- La administración del presidente George W. Bush prepara hoy una propuesta legislativa para refrendar a los tribunales militares impugnados el mes pasado por El Tribunal Supremo de Estados Unidos. El proyecto gubernamental pretende modificar reglas que la Corte halló improcedentes, pero rechaza una recomendación del órgano de justicia para hacer compatibles los jurados especiales de Bush con la ley marcial norteamericana.
De acuerdo con el Tribunal Supremo, el mandatario republicano violó leyes estadounidenses e internacionales y excedió sus poderes ejecutivos cuando creó tribunales específicos para juzgar a los acusados de terrorismo por Washington. Sin embargo, Bush asegura que el Congreso le otorgó una autoridad legal especial luego de los ataques terroristas contra Nueva York y Washington en septiembre de 2001, reseñaron medios informativos.
Decidimos defender a las comisiones fundadas por la Casa Blanca, pese a que según los máximos magistrados estadounidenses no son compatibles con el Código de Justicia Militar, señaló Alberto Gonzales, fiscal general de Estados Unidos.
Presentaremos algunas ideas al Congreso con el propósito de mantener el ejercicio de los tribunales antiterroristas, agregó el Secretario de Justicia.
La decisión de la Corte Suprema de censurar los tribunales militares impuestos por el presidente Bush es una victoria de la ley que pretende pisotear el Ejecutivo, destacó recientemente el The Washington Times.
Un editorial del diario señaló que el fallo del máximo tribunal, más que un dictamen circunstancial, es un mensaje a las autoridades que intentan juzgar a los detenidos en la cárcel de Guantánamo, instalada ilegalmente en el oriente de Cuba.
Se trata de una reafirmación importante y bienvenida. Incluso en tiempos de guerra, la Casa Blanca debe respetar a la Constitución y la Convención de Ginebra, apunta el texto.
El Presidente, agrega The Washington Times, debe recordar que la legislación nacional estipula lo que se debe hacer, y la Oficina Oval no puede regir a su antojo y contra de las normas federales.
Desde hace cinco años del gobierno estadounidense mantiene a los encarcelados en Guantánamo en un total desamparo judicial, con el argumento de que son terroristas y no merecen un juicio justo ni la presunción de inocencia.
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