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Escrito por Administrador del Sistema
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martes, 28 de febrero de 2006 |
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DIARIO VEA
28/2/2.006
EDITORAL
Guillermo García Ponce
El plan de Bush contra Venezuela consiste en crear focos de desestabilización que ofrezcan una imagen internacional de ingobernabilidad mientras Súmate y Acción Democrática asumen la abstención para demostrar la ausencia de solución electoral y democrática y el "carácter dictatorial del gobierno de Chávez". En tales condiciones, estarían dadas las premisas para una condena internacional a Venezuela y la intervención militar norteamericana.
Los focos de desestabilización pueden adoptar las formas de paros y disturbios en ramas sensibles, como el transporte, por ejemplo, los hospitales, las universidades e institutos de educación, el cierre de vías de comunicación, así como la escasez y manipulación de ciertos artículos de primera necesidad entre otros. En todos estos terrenos el plan de Bush, Súmate y Ramos Allup puede ser derrotado.
Corresponde a las organizaciones populares, en primer lugar a los partidos revolucionarios y a los sindicatos una ofensiva ideológica y organizativa a fin de cortar de raíz cualquier dispositivo norteamericano dirigido a utilizar reivindicaciones justas, como por ejemplo la lucha contra la delincuencia o mejoras en vialidad o protestas estudiantiles, para crear focos de desestabilización.
Los partidos y los sindicatos tienen mucho que dar en esta lucha preventiva contra la agresión norteamericana. No tiene explicación que la contrarrevolución pueda manejar a su antojo grupos de trabajadores o vecinos de un barrio o estudiantes sin que la presencia de los militantes de la Revolución Bolivariana estén ahí en la calle, con las masas, para impedirlo, para organizar, orientar y elevar la conciencia política y defender a la Patria. |