Por Ray Colitt y Alexei Anishchuk SANYA, China (Reuters) - Cinco grandes potencias emergentes expresaron su recelo el jueves sobre los ataques aéreos en Libia liderados por la OTAN y llamaron al fin de los combates, que junto a disturbios en otras partes del mundo árabe han provocado incertidumbre global. La campaña aérea autorizada por la ONU contra las fuerzas del líder libio Muammar Gaddafi fue uno de los temas en la mesa cuando los líderes de Brasil, Rusia, India, China y Sudáfrica (BRICS) se reunieron en el sur de China en una cumbre de un día. "Estamos profundamente preocupados con los disturbios en las regiones de Oriente Medio, el norte de Africa y Africa occidental", dijeron los líderes en un comunicado conjunto tras la cumbre en el centro vacacional de Sanya. "Compartimos el principio de que el uso de la fuerza debe ser evitado", agregaron al mismo tiempo que instaban a una resolución pacífica del conflicto en Libia y elogiaban los esfuerzos de mediación por parte de la Unión Africana. "Tenemos la visión de que todas las partes deberían resolver sus diferencias a través de medios pacíficos y diálogo", manifestaron. "Todos ellos condenaron los bombardeos", dijo una fuente de Gobierno que participó en el encuentro de los líderes del BRICS. El presidente de Rusia, Dmitry Medvedev, insinuó que los gobiernos occidentales que respaldan la campaña aérea en Libia han ido más allá del mandato de la ONU. "Acordamos (...) cerrar la zona aérea (sobre Libia) e impedir la base para la intensificación del conflicto (...) ¿Qué obtuvimos como resultado? Obtuvimos una operación militar", dijo a periodistas que viajaban con él. "Pero la resolución (de la ONU) no dice nada sobre eso. La resolución está totalmente correcta, pero (los países) deberían ejecutar resoluciones sin tratar de exceder su mandato", agregó. |