Menú principal
Inicio
Nuestro Portal
Contáctanos
Repositorio de Noticias
Continente Madre
Del mundo Arabe
Software Libre
Canales RSS
No a la masacre
No financies la masacre israeli - no compres sus productos
 
No compres productos israelies.
No seas complice de la masacre de miles de palestinos!
El ex militante nazi, Joseph Ratzinger levanta la indignación del mundo musulmán PDF Imprimir E-Mail
Escrito por Administrador del Sistema   
viernes, 15 de septiembre de 2006

InSurGente.- Desde el parlamento paquistaní a los representantes del pueblo palestino o el gobierno turco, han manifestado su indignación y malestar por las palabras del Papa asociando la guerra con la religión musulmana y alimentando de esta manera el odio y el racismo. "En nombre del pueblo palestino, condenamos el discurso del Papa sobre el islam. Sus palabras van en contra de la realidad y tocan la esencia de nuestra fe", declaró Haniya en una mezquita de Gaza. "El Papa debe revisar sus declaraciones y dejar de atentar contra el islam, que es la religión de más de 1.500 millones de personas en el mundo", añadió. En Turquía, país que Benedicto XVI tenía previsto visitar el próximo mes de noviembre, se han dejado oír fuertes protestas. En leer más, las palabras del Papa. En la foto, una pancarta con una frase lapidaria: "Es fácil ser Papa, difícil ser humano".


Agencias/inSurGente


Agencias/inSurGente.-


Estos son algunos de los fragmentos del discurso que más controversia han despertado:
(...)
"En el séptimo coloquio editado por el profesor Khoury, el emperador toca el tema de la 'yihad' (...) de manera sorprendentemente brusca se dirige a su interlocutor simplemente con la pregunta central sobre la relación entre religión y violencia, en general, diciendo: 'Muéstrame también aquello que Mahoma ha traído de nuevo, y encontrarás solamente cosas malvadas e inhumanas, como su directiva de difundir por medio de la espada la fe que él predicaba'. El emperador explica así minuciosamente las razones por las cuales la difusión de la fe mediante la violencia es algo irracional. La violencia está en contraste con la naturaleza de Dios y la naturaleza del alma. 'Dios no goza con la sangre; no actuar según la razón es contrario a la naturaleza de Dios. La fe es fruto del alma, no del cuerpo. Por lo tanto, quien quiere llevar a otra persona a la fe necesita la capacidad de hablar bien y de razonar correctamente, y no recurrir a la violencia ni a las amenazas... Para convencer a un alma razonable no hay que recurrir a los músculos ni a instrumentos para golpear ni de ningún otro medio con el que se pueda amenazar a una persona de muerte...'"
(...)
"La afirmación decisiva en esta argumentación contra la conversión mediante la violencia es: no actuar según la razón es contrario a la naturaleza de Dios. El editor Theodore Khoury, comenta que para el emperador, como buen bizantino educado en la filosofía griega, esta afirmación es evidente. Para la doctrina musulmana, en cambio, Dios es absolutamente trascendente. Su voluntad no está ligada a ninguna de nuestras categorías, incluso a la de la racionalidad. En este contexto, Khoury cita una obra del conocido islamista francés R. Arnaldez, quien revela que Ibh Hazn llega a decir que Dios no estaría condicionado ni siquiera por su misma palabra y que nada lo obligaría a revelarnos la verdad. Si fuese su voluntad, el hombre debería practicar incluso la idolatría".
(...)
"Mi intención no es el reduccionismo o la crítica negativa, sino ampliar nuestro concepto de razón y su aplicación (...) Sólo lo lograremos si la razón y la fe avanzan juntas de un modo nuevo, si superamos la limitación impuesta por la razón misma a lo que es empíricamente verificable, y si una vez más generamos nuevos horizontes (...) Sólo así podemos lograr ese diálogo genuino de culturas y religiones que necesitamos con urgencia hoy. En el mundo occidental se sostiene ampliamente que sólo la razón positivista y las formas de la filosofía basadas en ella son universalmente válidas. Incluso las culturas profundamente religiosas ven esta exclusión de lo divino de la universalidad de la razón como un ataque a sus más profundas convicciones. Una razón que es sorda a lo divino y que relega la religión al espectro de las subculturas es incapaz de entrar al diálogo con las culturas (...) En el diálogo de las culturas invitamos a nuestros interlocutores a encontrar este gran 'logos', esta amplitud de la razón".

 
< Anterior   Siguiente >