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Desolador - Guillermo Garcia Ponce |
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Escrito por Administrador del Sistema
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lunes, 17 de abril de 2006 |
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DIARIO VEA
EDITORIAL
17/04/2.006
Guillermo Garcia Ponce
El panorama electoral de la oposición es desolador, pero no por eso el movimiento bolivariano debe bajar la guardia y engolosinarse de exagerado optimismo.
La reelección de Chávez, mediante una abrumadora votación, y la derrota de la tendencia abstencionista, nada tienen que ver con la situación de la oposición, de si el antichavismo tiene o no chance en las elecciones presidenciales. La ruta hacia la victoria de Chávez en diciembre corresponde a otras variantes estratégicas.
El estatus de la oposición no sólo es desolador sino capaz de deprimir al más valiente. De acuerdo con las últimas encuestas, Borges tiene el 8,9%; Manuel Rosales, el 5,4%; Salas Römer, el 3,9%; Petkoff, 2,0%. Juntos no llegan al 20%. Granier, pese a todos los intentos de algunos canales de TV, no aparece en las encuestas. No tiene gancho para conquistar simpatías electorales. Por más argumentos de Emeterio Gómez, no hay un solo grupo de la oposición capaz de asumir su nombre y si se menciona entre los candidatos es por el intenso lobby de conocidos sectores económicos.
La situación de la oposición es el resultado de la dramática ausencia de un liderazgo nacional alternativo. La vieja política no ha podido dibujar una personalidad capaz de alcanzar la estatura de Chávez. Además, la opinión nacional castiga profundamente a la contrarrevolución por su torpeza, por sus groseros errores al apreciar la actual realidad venezolana. La oposición continúa empeñada en basar su política en la obsesión antichavista, en el odio irracional contra el Presidente de la República. No hay un programa democrático, sino subordinación a una estrategia foránea bajo la tutela de los agentes norteamericanos.
Si la oposición se hunde en la desolación no por eso debe enfriarse la decisión del movimiento revolucionario de convertir las elecciones presidenciales en una contundente demostración de la voluntad del pueblo venezolano, de su decisión de refundar la Patria venezolana, libre, soberana, democrática, en el marco de la justicia social y de la integración latinoamericana. |