Los Halcones del Pentágono tras la militarización de América LatinaT/Modaira Rubio /Eva Golingercorreodelorinoco.gob.ve Desde Ecuador, el secretario de Estado Adjunto de EEUU para el hemisferio occidental Arturo Valenzuela confirmó que su país tramita la instalación de una base militar en medio de Brasil, en Río de Jainero, en su supuesta cruzada contra el narcotráfico. Sin embargo, Valenzuela aclaró que esta negociación aún no se ha concretado.“Entre las cosas que se están tramitando es un acuerdo también de seguridad con Brasil, pero eso no se ha terminado, no está completado todavía”, especificó Valenzuela. A muchos les tomó por sorpresa el anuncio aunque ya el tema se había ventilado en los últimos días en la prensa internacional. Durante la Semana Santa, el diario brasileño O Estado de Sao Paulo, informó que el Jefe del Comando Sur (Ussouthcom) el general Douglas Frasser y el ministro de Defensa brasileño Nelson Jobim, estaban al frente de las conversaciones para la instalación de una base militar al sureste del territorio brasileño, en la turística región de Río de Jainero, con características similares a la de Key West, en Florida, y la de Lisboa en Portugal. El enclave se ubicaría al interior de una base de la Marina brasileña y se trataría de un centro para vigilar el tráfico de drogas, el contrabando de armas, la evasión de divisas y la emigración ilegal. Supuestamente estaría bajo total control de fuerzas locales. También se anunció la próxima visita del secretario de Defensa de EEUU Robert Gates, jefe del Pentágono, a Brasil a objeto de realizar varios planteamientos al gobierno de Lula Da Silva sobre la la cooperación estratégica militar entre ambos Estados. El acuerdo, según lo que ha salido a al luz pública, sería concretado a través de un convenio de seguridad similar al suscrito con la República de Colombia, el año pasado, el cual generó serios cuestionamientos de los países integrantes de la Unión Suramericana de Naciones, Unasur , entre ellos Brasil. El presidente Lula en reiteradas ocasiones exigió a EEUU la firma de un compromiso en el que se especificara que las bases militares en Colombia, no se emplearían para agredir a otros países de la región. “ Key West se encarga de vigilar toda Norteamérica y el Caribe, mientras que la base ubicada en Portugal, ubicada a orillas del río Tajo, ejerce control sobre el Atlántico Norte. Por lo tanto, al igual que estas instalaciones, la base de Río de Janeiro se haría cargo del Atlántico Sur”, afirmó sel diario carioca. Muchos analistas políticos brasileños han anunciado su extrañeza ante esta posibilidad pues ha sido el mandatario carioca, portavoz del malestar que ha generado en el hemisferio la activación de la IV Flota del Comando Sur, la instalación de las siete bases militares en Colombia, con el pretexto de combatir el narcotráfico. Esta base fue catalogada como ” multinacional” por la agencia noticiosa estatal de Brasil y está previsto que comience a funcionar este año. La iniciativa sería parte de un proyecto mayor que contempla la creación de un Centro Integrado de Combate al Narcotráfico (CICON) en Brasilia. De acuerdo informaciones que han sido reveladas por la prensa local, el proyecto no solo incluiría a EEUU sino a oficiales de “otros países interesados”. Al parecer, esta estrategia apunta a tener un mayor control sobre la seguridad de Río de Janeiro, región superpoblada y bastante conflictiva, pues esta importante localidad, la segunda con mayor peso en el país, puede ser sede de varios eventos en los Juegos Olímpicos 2016 y el Mundial de Fútbol 2014.  Mientras Venezuela consolida importantes acuerdos con el Kremlin, EEUU puso a navegar el portaaviones “USS Carl Vinson” “por las costas de Perú. F/ Archivo ¿PRESIONES DEL IMPERIO? EEUU ha puesto sobre el tapete, su interés de “profundizar la cooperación militar estratégica” con Brasil. Hay un tema que en especial importante para el Pentágono y es la recuperación del mercado de venta de armas en el continente. La industria armamentista estadounidense ha perdido el monopolio con el advenimiento de gobiernos progresistas que se resisten a acatar las fuertes restricciones que los proveedores gringos imponen. El mismo gobierno de Brasil suscribió en septiembre del año pasado un multimillonario convenio con Francia por un monto de 12.295 millones de dólares, mayor que el gasto destinado por el gobierno estadounidense al Plan Colombia. Desde entonces, el Pentágono mostró preocupación por la pérdida de preponderancia en el mercado. También Rusia se perfila como un proveedor confiable de armamento para que los países latinoamericanos puedan reequipar sus fuerzas armadas, que poseen, en la mayoría de los casos, tecnología obsoleta que fue suministarda por EEUU. Muchos acuerdos se sustentan no solo en la compra y venta de equipos, sino en la cooperación y en la transferencia tecnológica. Por ello, la industria gringa pierde clientes, porque no ofrece suficientes ventajas. Próximamente, Brasil ha programado la compra de 36 aviones caza de combate y se ha manejado entre la oferta estadounidense y la francesa. Analistas señalaron que debido al mega-acuerdo entre Brasilia y París, el Coloso del Sur se inclinaría por la opción europea. Pero las presiones no se han hecho esperar. Incluso, el titula de la cartera castrense brasileña manifestó públicamente su preferencia por el prototipo francés Rafale de Dassaul. “El presidente convocará al Consejo de Defensa en la primera quincena de mayo y allí tomará su su decisión”, sobre ha quien será otorgada la millonaria licitación, declaró Jobim en un entrevista reciente. Se ha especulado que cada aeronave costaría entre 4.000 y 10.000 millones de dólares, por tanto el contrato representa una jugosa ganancia para quien lo obtenga. La Administración Obama ha manifestado que estaría evaluando la adquisición de aviones de entrenamiento brasileños fabricados por Embraer, a fin de inclinar la balanza hacia la oferta de la empresa estadounidense Boeing quien compite con sus aviones de combate F-18 Super Hornet.  Se anunció la próxima visita del secretario de Defensa de EEUU Robert Gates, jefe del Pentágono, a Brasil. F/Archivo INTERESES COMERCIALES La Cámara de Comercio Exterior (Camex) de Brasil aprobó el lunes una resolución que posterga hasta fines de abril la entrada en vigor de medidas de represalia sobre bienes importados de EEUU, en el contexto de un litigio por subsidios al algodón norteamericano. En una histórica decisión, Brasil fue autorizado por la OMC a aplicar medidas compensatorias a EEUU por 830 millones de dólares por año en retorsión a los subsidios norteamericanos ilegales aplicados a su producción de algodón. El Ministerio de Desarrollo, Industria y Comercio Exterior brasileño resolvió que las contramedidas resueltas en marzo por su país “entren en vigor el próximo día 22 de abril de 2010″. Los primeros días de marzo Brasil anunció que aplicaría sanciones contra EEUU con el alza de tarifas de importación para 102 items -incluidos automóviles y electrodomésticos- que podrían tener impacto directo de unos 591 millones de dólares. La administración Obama se congratuló este martes por los “avances” hacia una salida negociada con Brasil en el diferendo por subsidios norteamericanos a su producción de algodón. Mientras, el secretario de Agricultura estadounidense, Tom Vilsack, dijo que el gobierno espera trabajar con el Congreso estadounidense y Brasil para “forjar una solución a esta disputa de largo plazo favorable a ambas partes que contemple las necesidades de los productores, trabajadores y consumidores estadounidenses”. Según la Camex, actualmente EEUU y Brasil negocian tres aspectos: un fondo para financiar el cultivo de algodón brasileño, un programa de garantías de crédito a la exportación y un plan de cooperación en el área de sanidad animal. El canciller brasileño, Celso Amorim, dijo ayer que Brasil recibió “una propuesta seria” de EEUU que puede poner fin al contencioso binacional sobre el algodón e impedir las millonarias sanciones que los brasileños iban a aplicar. Todo este contexto rodeará la visita del máximo representante del Pentágono a Brasil. DENUNCIAN QUE NUEVAS BASES SON PARA CONTENER A VENEZUELA La abogada venezolana-estadounidense Eva Golinger, editora del Correo del Orinoco International, recientemente denunció que “en víspera de la primera visita del Primer Ministro de Rusia Vladimir Putin a Venezuela y la firma de acuerdos para incrementar las capacidades de defensa del gobierno venezolano, Washington mueve sus piezas para recuperar su dominación militar en la región”. Golinger informó que mientras Venezuela consolida importantes acuerdos con el Kremlin, EEUU puso a navegar el portaaviones “USS Carl Vinson” “por las costas de Perú, realizando maniobras conjuntas con la Fuerza Aérea y la Armada peruana. Este buque, el grande del Pentágono, está acompañado por una flota de ataque, compuesta por varios buques de asalto, destructores, componentes aéreos y helicópteres anti-submarinos”. La investigadora destacó en su análisis que “la presencia militar estadouniden se ha ido incrementando de manera alarmante en el hemisferio desde el año 2006, cuando Venezuela entró en una relación en materia de defensa con Rusia”. “Fue en aquel momento que el gobierno de EEUU clasificó a Venezuela como un país “que no colaboraba suficientemente con la lucha contra el terrorismo” e impuso una prohibición de venta de armamento y equipos de defensa al país suramericana”, prosigue. “Como consecuencia, el gobierno de Hugo Chávez tuvo que buscar otros socios que no estaban sujetos a las presiones de Washington. Venezuela, país entonces dependiente de EEUU en materia de defensa, tenía dos opciones: dejar que sus Fuerzas Armadas se debilitaran y el país se quedara sin capacidad de defensa, o encontrar otros países no subordinados a la agenda de Washington que también poseían la capacidad tecnológica para satisfacer sus necesidades de defensa”, señaló Golinger. MÁS BASES MILITARES DE EEUU EN LA REGIÓN En su referido artículo, Golinger resaltó “el Secretario de Defensa de Estados Unidos, Robert Gates, ha anunciado una visita a Brasil en abril para concretar planes de crear en Río de Janeiro una base militar conjunta para “vigilar el tráfico de drogas en la región”. La base, que formará parte de un eje entre EEUU, Portugal y Brasil, cubrirá la zona del Atlántico Sur y servirá para la cooperación multinacional “contra el tráfico de drogas y el terrorismo”. También mencionó que sólo unos días atrás, el Embajador de EEUU en Colombia, William Brownfield, reveló que su país ya estaba firmando acuerdos militares con dos otros países latinoamericanos cuyos nombres se negó a revelar para evitar roces como los suscitados con el convenio de cooperación en materia de seguridad entre Washington y Bogotá que implica el uso de bases colombianas por tropas estadounidenses. “Además de permitir la ocupación de siete bases militares en Colombia, el acuerdo también autoriza a Washington el uso de todo el terroritorio colombiano para realizar operaciones militares. Un documento oficial de la Fuerza Aérea de Estados Unidos de mayo 2009, explicaba que Washington necesitaba asegurar la presencia en Colombia para realizar operaciones militares de “amplio espectro” por toda Suramérica, y para “combatir la constante amenaza…de los gobiernos anti-estadounidenses en la región”, recordó Goilnger. “También fue concretado a finales de 2009 un acuerdo entre Washington y Panamá para establecer 11 bases militares operativas para “luchar contra el narcotráfico”.En 2009, todos los contratos para estas bases militares fueron renovados menos en Ecuador. No obstante, la presencia militar de EEUU en Manta fue fácilmente trasladada a Colombia”, afirmó. “Estas bases permiten a Estados Unidos un alcance regional a nivel aéreo y marítimo”, indicó Golinger. HOLANDA PREPARA GUERRA CON VENEZUELA “Las bases de Washington en Aruba y Curazao, islas que forman parte del Reino de Holanda, han sido utilizadas durante los últimos años para intimidar y provocar a Venezuela. Al mismo tiempo, el gobierno holandés ha promovido una campaña contra el gobierno de Hugo Chávez, intentando demostrar que Venezuela tiene planes de invadir a las islas neerlandesas (Aruba, Bonaire y Curazao)”, denunció la jurista. “Venezuela ha rechazado tales acusaciones de manera contundente. No obstante, uno de los periódicos más leídos en Holanda, De Telegraaf, publicó un artículo titulado “Venezuela amenaza con guerra”, donde se decía que, “el Departamento de Defensa de Holanda está seriamente considerando que el país podría entrar en guerra con Venezuela debido a sus intenciones de cercar a las antillas neerlandesas”, dice Golinger. “Holanda, aliada cercana a Washington y miembro de la OTAN, ha permitido la expansión militarista de EEUU en Aruba y Curazao durante los últimos años para intentar contrarrestar la influencia regional de Venezuela. También, luego del trágico terremoto en Haití en enero pasado, Washington ha aprovechado de la situación para enviar más de 20 mil tropas al Caribe, acompañadas por equipos militares de última tecnología”, destacó. |