Menú principal
Inicio
Nuestro Portal
Contáctanos
Repositorio de Noticias
Continente Madre
Del mundo Arabe
Software Libre
Canales RSS
No a la masacre
No financies la masacre israeli - no compres sus productos
 
No compres productos israelies.
No seas complice de la masacre de miles de palestinos!
Cuando te conocí Bolívar - Heryck Rannyer Rangel Hernández PDF Imprimir E-Mail
Escrito por Administrador del Sistema   
miércoles, 10 de febrero de 2010

Cuando te conocí Bolívar

Cuando te conocí Bolívar,  entendí esa pasión que te llevó a dejarlo todo y entregar tú vida por la patria. Me dí cuenta al leer tus cartas, tus decretos, tus escritos y reflexiones, que eras muy humano; y no ese ser acartonado y frío que aparecía en el cuadro del salón de clases. No eras sólo un rostro en un billete, el nombre de una calle centrica o una estatua en una plaza a la que había que ponerle flores de vez en cuando.

Cuando te conocí Bolívar, fue como despertar de un largo letargo. Abrir los ojos y ver tú lucha, recorrer los senderos que recorriste y llorar de frustración al ver que la patria que con tanto esfuerzo intentaste construir se derrumbó por los mesquinos intereses de una oligarquía lacaya que no supo, ni quiso entenderte.

Cuando te conocí Bolívar, era a penas un jóven contemporaneo con aquel hombre que hace 200 años juró en el Monte Sacro no dar desanso ni a su brazo ni a su alma hasta no haber completado la grande obra de liberar estas tierras del yugo español. Aquel jóven que a caballo cruzó los andes y tras sí dejó una senda de libertad.

Cuando te conocí Bolívar, asumí tú lucha como mía. Comprendí que las utopías son posibles, cuanto esfuerzo, cuanto tiempo, cuantas luchas, cuantos sueños. Sembraste una semilla que floreció, y aunque le arrancaron las flores, no pudieron acabar con esa raíz profunda. Pasó el tiempo, tus asesinos pensaron que con tu muerte moriría también el sueño, pero se equivocaron. Hoy renace en el corazón de millones, con el ímpetu de la juventud, con la misma pasión patria que hace dos siglos.

Cuando te conocí Bolívar, ibas nuevamente comandando la lucha, sin descanso, con la misma pasión, con tú espada libertadora en alto señalando el camino.

Heryck Rannyer Rangel Hernández

Tucupita, 10 de febrero de 2010.

 

 

 
< Anterior   Siguiente >