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Crece el negocio de la explotación sexual infantil PDF Imprimir E-Mail
Escrito por Administrador del Sistema   
martes, 28 de febrero de 2006
Billonarios dividendos generan las víctimas de este negocio infame


César Aguilar(revistavertigo.com)

 
A sus escasos 19 años Néstor Alexander Argueta y su compatriota hondureño Dionisio Merlo Gudielle, de 40 años, poseían un negocio de ventas por internet y daban empleo a menores de edad de la zona de Coacalco, Estado de México. La labor: simplemente recibir correspondencia, revisar y enviar correos electrónicos.Sin embargo, la denuncia de una de las madres de los menores empleados destapó la cloaca: no era más que una empresa fantasma de internet para encubrir los abusos sexuales de ambos hondureños a niños varones de entre 12 y 16 años.





Una vez que eran contratados, los menores eran sujetos de un proceso de convencimiento mediante el obsequio de ropa y dinero para finalmente obligarlos a realizar actos sexuales con Merlo Gudielle, quien además les tomaba fotografías desnudos para subirlas a internet.






Durante el operativo de la Procuraduría estatal se logró rescatar en el domicilio de los sujetos a dos niños de 12 y 13 años, y se decomisaron películas pornográficas, artículos de entretenimiento sexual y 135 fotografías de menores víctimas de abuso sexual que fueron publicadas en una página electrónica con fines comerciales.






Pese a que la explotación sexual comercial infantil (ESCI) es la forma más perniciosa de vulnerar los derechos de niños y adolescentes, es un negocio “exitoso” en constante crecimiento en nuestro país .



Cuenta con toda una red de clientes, comerciantes, rutas de distribución, puntos de venta y demás características de una “industria” organizada a nivel mundial, tanto real como virtual, cuyas ganancias aproximadas son de siete billones de dólares al año, lo que representa el costo de la educación primaria de todas las niñas y niños del planeta, señala el Sistema Nacional para el Desarrollo Integral de la Familia (DIF).






En México la cifra oficial establece que 16 mil menores son víctimas de este delito. En las calles vemos, cada vez con más regularidad y menos asombro, adolescentes dedicadas a la prostitución que, pese a lo corto de sus ropas, el maquillaje y aparente seguridad, sus cuerpos aún no dejan de ser infantiles. Lo mismo pasa en lugares cerrados, donde, aunque afirmen lo contrario, niñas y niños evidencian su inmadurez física.






Pero lo más grave no es la cifra, pues aunque la prostitución infantil está a la vista de todos, en México “está pasando un proceso de invisibilización del fenómeno”, porque “se vuelve regular” y deja de llamar la atención y, por lo tanto, no hay denuncias.






Disfrute de otros



LA ESCI es definida por el sociólogo del Instituto Nacional de Ciencias Penales (Inacipe), Erick Gómez Tagle López, como el acto de comprometer u ofrecer los servicios de una niña, niño o adolescente para el uso y disfrute sexual de otros, mediante contraprestación de dinero u otros beneficios para quien realiza la transacción. Además, se traduce en coerción y violencia, equivalente al trabajo forzado, y una forma contemporánea de esclavitud.






Al hablar de este fenómeno necesariamente se tienen que interrelacionar sus cuatro manifestaciones principales: pornografía infantil, prostitución infantil, turismo sexual infantil y tráfico de niños con fines sexuales.






No obstante que es un negocio sucio y un delito de mafias donde difícilmente se va a obtener una cifra exacta o aproximada, aunado a que los explotadores están desarrollando mejores tácticas para ocultar sus actividades, la directora de Protección a la Infancia del DIF, Angélica Elizondo Riojas, acepta que el único conteo que soporta la cifra de alrededor de 16 mil menores mexicanos víctimas de explotación sexual comercial data del año 2000.






Asevera que en este mal social, desde todos los puntos de vista, “hace falta más investigación”, y prueba de ello es que sólo se cuenta con el estudio Infancia robada, elaborado por el DIF, Unicef y Elena Azaola, investigadora del Centro de Investigaciones y Estudios Superiores de Antropología Social (Ciesas), por lo que la cifra “es solamente la punta del iceberg” y su fondo aún se desconoce, admite la propia directora de la institución, Ana Teresa Aranda.






Erick Gómez Tagle, responsable de la investigación que lleva a cabo el Inacipe titulada Delincuencia organizada y prostitución infantil. Un estudio sobre la explotación sexual infantil con fines comerciales dice que la ESCI en el país generalmente se concentra en tres zonas: las capitales de las entidades, áreas turísticas —principalmente con playas— y las zonas fronterizas.






Así, el Distrito Federal y su zona metropolitana, Acapulco, Cancún, Ciudad Juárez, Guadalajara, Tapachula, Tijuana, Monterrey, Puebla y León son las ciudades con más alto índice de este fenómeno.






El uso de menores para la prostitución, espectáculos nudistas, elaboración de material pornográfico y otras prácticas sexuales ilegales tiene creciente auge en zonas turísticas como Acapulco, Puerto Vallarta, Cozumel, Playa del Carmen, Mazatlán, Veracruz, Los Cabos, La Paz, Manzanillo, Ixtapa y Huatulco; en tanto, en la zona fronteriza norte se cuentan Matamoros, Reynosa, Nuevo Laredo, Agua Prieta y Nogales.






Pornografía infantil



La pornografía infantil a través de internet tiene un creciente auge entre los pedófilos, término clínico que refiere la condición de los adultos que presentan desórdenes de personalidad que implican un interés sexual específico y centrado en menores de edad.






Hervé Hurtado Ruiz, director de Tráfico y Contrabando de la Policía Federal Preventiva (PFP), asegura que la pornografía infantil es el principal delito que se comete a través de internet, y sigue creciendo. En la verificación que la corporación ha efectuado en la red se han encontrado 397 comunidades y sitios dedicados a esta ilegalidad, y de ellos 197 son mexicanos.






Indica que estudios realizados por organizaciones no gubernamentales en todo el mundo revelan que sólo en 2002 había en este medio cibernético cuatro millones de sitios dedicados a la pederastia y se abren unos 500 diariamente, siendo 60% de paga y el resto de pequeños grupos que intercambian fotos y videos vía correo electrónico o en comunidades virtuales.






Debido a que los pedófilos utilizan nuevas formas para intercambiar y conseguir material pornográfico para no ser ubicados, Nicolás Suárez Valenzuela, coordinador general de Inteligencia de la PFP, afirma que detectarlos en el universo cibernético es fácil, “pero lo más grave, lo más delicado y tortuoso es llegar a sus autores: ése es nuestro gran problema”.






A cielo abierto



En el país el inicio de la vida sexual ha disminuido: ya no es a los 18 años, como culturalmente se creía, sino a los 16 o 17, por lo que los adultos buscan cada vez más acercamiento con estos infantes en lugares donde se propicia impunemente la prostitución infantil, afirma Gómez Tagle.






Sin el menor asombro social, en la ciudad de México se ven a diario, con mayor regularidad, rostros infantiles que ofrecen sus cuerpos en la Merced, Anillo de Circunvalación, el callejón de Santo Tomás, la Plaza de la Solidaridad (junto a la Alameda Central), la plaza de Garibaldi y la Zona Rosa.






Por si fuera poco, esta actividad también se ha detectado en pequeñas plazas, baños públicos y cines donde se exhiben películas pornográficas, así como en mercados. La prostitución infantil en la capital se ha extendido incluso a los centros de las zonas de tolerancia para prostitución de personas adultas, como los table dance, casas de citas, salas de masaje y el ejercicio obligado en la calle.



En cada una de las grandes ciudades del país, jornaleros, inmigrantes ilegales, polleros, camioneros, ejecutivos en viajes de negocios, personal militar y marino son quienes ejercen el abuso y la explotación sexual comercial en contra de infantes, reporta el DIF.






Prostitución infantil en la oscuridad de la Plaza Garibaldi.






Asimismo, abusadores sexuales llegan a México en calidad de turistas con el objetivo prioritario de practicar sexo con menores. Estos “turistas sexuales”, la mayoría varones, aprovechan la miseria de niños de la calle, en complicidad con taxistas, quienes en las zonas turísticas con playas cumplen el papel de intermediarios entre el “turista” y la oferta sexual.






La directora de Protección a la Infancia del DIF menciona que un fenómeno asociado y aprovechado por la delincuencia organizada son los niños en situación de calle, porque las condiciones de pobreza, marginación, la dependencia del alcohol y las drogas, y el engaño y los grupos delictivos provocan el ingreso de estos menores a la prostitución y la pornografía.






Atravesando fronteras



La captación, el transporte, traslado, robo, secuestro, el fraude o la coacción con el fin de someter a infantes a la esclavitud y la explotación sexual también forman parte de esta repugnante actividad. Incluye tanto el tráfico doméstico, en el que hay explotación dentro de un país por parte de delincuentes organizados nacionales o transnacionales, como el tráfico internacional, en el que se obliga a las personas a cruzar fronteras.






Como resultado de la operación de las redes internacionales dedicadas al tráfico infantil con fines sexuales, menores mexicanos han sido detectados en ciudades estadunidenses como Chicago, Detroit, Los Ángeles, San Antonio, Miami, San Diego, Seattle y San Francisco.






Al afirmar lo anterior, Richard Estes, catedrático de la Universidad de Pensylvania e investigador principal del estudio trinacional de los países firmantes del TLCAN, La ESCI en Estados Unidos, Canadá y México, indica que los menores sujetos a explotación, cuyas edades oscilan entre 10 y 17 años, ingresan a territorio del vecino del norte a través de las fronteras de México y Canadá, y las formas más comunes de explotación son pornografía, sexo con homosexuales y prostitución para los varones y, en el caso de las niñas, bailes nudistas o prostitución en beneficio de organizaciones criminales.






Lo peor es callar



A pesar del alto índice de infantes abusados y explotados sexualmente con fines comerciales, cantidad que se cree tiene un gran margen de error conocido como “cifra negra”, en México prácticamente es nula la denuncia ciudadana. “Se habla de 16 mil, pero obviamente no corresponde con denuncias ni consignaciones contra pedófilos y crimen organizado que lo practican”, ratifica Erick Gómez Tagle.



El responsable de la investigación a cargo del Instituto Nacional de Ciencias Penales, en entrevista con Vértigo advierte el peligro que significa el hecho de que, aunque la prostitución infantil está a la vista de todos, existe “un proceso de invisibilización del fenómeno que lo vuelve regular y deja de llamar la atención”.



Angélica Elizondo argumenta que en el DIF han detectado que la ciudadanía “no logra identificar esta problemática, pues se le hace nueva o le asusta cuando el fenómeno está en el país y, probablemente, en su estado, municipio, colonia o hasta en su cuadra y piensan que la prostitución y la pornografía de niños ocurre en países muy lejanos”.






Su incidencia se explica por múltiples factores como la construcción social de género, violencia intrafamiliar, pobreza y extrema pobreza, falta de atención al infante, deficiente seguridad en las fronteras, proliferación de giros negros, corrupción social y de los cuerpos policiacos y el incremento del “turismo” sexual, por lo que no se puede dar una respuesta simple a un problema complejo.



En este sentido la funcionaria del DIF asegura que “lo peor es callar” y menciona que deben cuidarse y fortalecerse los vínculos familiares como escudo para que los infantes no caigan en este delito. Afirma que en seis o siete de cada 10 familias mexicanas existe violencia familiar, ya sea sicológica, física, sexual o patrimonial, lo que empuja a los niños a salir a la calle en busca de cariño y oportunidades.



Gómez Tagle insiste que la falta de denuncias ciudadanas representa lo que en términos sociológicos se denomina “normalización de lo patológico”, toda vez que como “la gente no puede vivir permanentemente en un estado de angustia, tiende a bajar sus niveles de apreciación, entonces está consciente de que existe la prostitución y la pornografía infantil, pero no ve la dimensión del problema por lo que la juzga con menos dureza”.






Coordinación nacional



El plan de acción del Estado que da respuestas a las víctimas y combate la explotación sexual comercial de la niñez mexicana se denomina Coordinación Nacional para la Prevención, Atención y Erradicación de la ESCI, cuya cabeza es el DIF y en el que participan, entre otras instituciones, la PGR, PFP, SSP, Unicef México, y las secretarías de Desarrollo Social, Educación Pública, Salud y Trabajo y Previsión Social.(Esta nota se publicó roginalmente el 15-11-2003)



28/2/06

 
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