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Como unos puercos hambrientos ansían el oro negro |
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Escrito por Administrador del Sistema
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sábado, 18 de febrero de 2006 |
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Israel López Montaño
Eduardo Galeano en su obra “Las Venas Abiertas de América Latina” describe como el imperialismo español, en el siglo XV, se desesperaba por las riquezas existentes en el “nuevo mundo”. Escribió: “como unos puercos hambrientos ansían el oro”. Han pasado seis siglos y la premisa sigue siendo una característica del imperialismo de turno, con un sutil cambio, ahora no se trata del oro amarrillo, se trata del oro negro. El imperialismo actual en complicidad con las grandes transnacionales del mundo arremeten e irrespetan a la comunidad internacional, el derecho internacional y todo principio moral y ético de la civilidad contemporánea.
Su insaciable voracidad por los recursos energéticos para satisfacer intereses corporativos y maximizar sus ganancias a través de la especulación de mercados y precios son la muestra irrefutable de fomentar un modelo salvaje de relaciones económicas: el neoliberalismo.
En ese afán hegemónico y avasallador el imperialismo internacional pretende nuevamente agredir e invadir otra nación soberana en el Lejano Oriente: Irán. Para esta empresa requerirán mayor cantidad de petróleo y a un precio bajo en comparación a la última década del siglo XX.
En el proyecto imperial Venezuela juega un papel geopolíticamente importante. Recordemos que antes de la forzada invasión a Irak, encabezada por Estados Unidos y las fuerzas aliadas en mayo de 2003, Venezuela fue objeto de un golpe de Estado en abril de 2002, un paro y sabotaje petrolero de diciembre de 2002 a febrero de 2003, dirigida por la oligarquía nacional y el imperialismo mundial. El objetivo principal de estas huestes fue derrocar al gobierno revolucionario y bolivariano, para así subvencionar la invasión a Irak con petróleo barato y sin límite de suministro. Los voceros del imperialismo mundial amenazan con formar un frente internacional contra nuestro gobierno legítimamente constituido en 11 procesos electorales desde 1998 hasta 2005. Los perros de la guerra tiemblan y se irritan por el ejemplo bolivariano nacionalista, soberano, integracionista y anti-imperialista que el pueblo venezolano emprende en concatenación a sus principios revolucionarios de justicia, solidaridad y complementación en beneficio de los intereses mayoritarios que la población. Actualmente el escenario nacional e internacional vuelve a tomar estas características en un juego perverso hacia la violación de nuestra soberanía y dignidad.
Pretenden frenar las investigaciones y desarrollo de energía nuclear en Irán, con la excusa de prevenir el desarrollo de armas de destrucción masiva, pero el verdadero interés del imperialismo es apoderarse de las reservas de gas y mantener en el futuro cercano el monopolio de la energía nuclear. Para ello, los puercos hambrientos ansían el oro negro de nuestro país para su nueva campaña bélica en el mundo; aprovecharan, sin lugar a dudas, las elecciones presidenciales del el 3- D para nuevamente tratar de tener control de nuestros recursos naturales e imponer su hegemonía en el mundo. |