EFE Los presidentes de Irán, Mahmud Ahmadineyad, y Bielorrusia, Alexandr Lukashenko, se manifestaron hoy en contra de un mundo unipolar y de las presiones procedentes del exterior, en alusión a Estados Unidos.
"En el mundo es necesario crear un equilibrio. Estamos en contra de un mundo unipolar y de la presión sobre los países", aseguró Ahmadineyad durante su reunión con Lukashenko en Minsk.
El líder iraní, que llegó hoy a Bielorrusia en visita oficial de dos días, aseguró que las posiciones de ambos países en relación a la solución de los problemas internacionales "son similares", informó la agencia oficial bielorrusa Belta.
En la misma línea, Lukashenko, que visitó Teherán en noviembre pasado, aseguró que "no existe alternativa a la formación de un sistema de relaciones internacionales multipolar".
"Estoy convencido de que Irán, con su rica historia y cultura, y su gran potencial económico, puede convertirse en uno de los más influyentes centros de la comunidad internacional", añadió.
Ambos gobernantes, estigmatizados por Estados Unidos, se han manifestado en repetidas ocasiones en contra de la política exterior de Washington, al que acusan de intentar imponer su voluntad al resto del mundo.
De hecho, Lukashenko ha defendido el derecho de Teherán a desarrollar su propio programa nuclear, siempre que tenga fines pacíficos y respete los principios de no proliferación, lo que le valió los elogios de su colega iraní.
Ahmadineyad calificó al líder bielorruso como "uno de sus mejores amigos" y abogó por impulsar la cooperación bilateral en todos los terrenos.
Aseguró que ambos países son "independientes" y "autosuficientes" y describió las relaciones bilaterales como "estables, sólidas, estratégicas y con perspectivas a largo plazo".
"No existen obstáculos en el desarrollo de nuestras relaciones bilaterales, sino el pleno deseo de cooperar en todos los ámbitos", añadió.
El líder iraní se mostró también convencido de que "el fortalecimiento de las relaciones entre Teherán y Minsk permitirá reforzar la seguridad tanto en el plano regional como internacional".
Por su parte, Lukashenko apuntó que el hecho de que Ahmadineyad aceptara con tanta celeridad su invitación a visitar Minsk demuestra que las relaciones son "buenas" "firmes" y de carácter "estratégico".
"Quiero subrayar que Irán y Bielorrusia son sujetos de derecho internacional, por lo que no hay ámbitos vedados para la cooperación", apuntó.
El líder bielorruso, considerado el "último dictador de Europa" por Occidente, señaló "que Minsk está dispuesta a cooperar con Teherán en todos los campos".
En el plano económico, Ahmadineyad invitó a las autoridades bielorrusas a extraer petróleo de los ricos yacimientos iraníes, uno de los objetivos de su visita.
"Estamos preparados para extraer petróleo de territorio iraní. Usted ha aceptado nuestra propuesta y nos ha asignado el yacimiento en el que estábamos interesados", respondió Lukashenko.
Se trata del yacimiento de Jofeir, que se encuentra cerca de la frontera con Irak y tiene una capacidad de 30.000 barriles de crudo diarios.
Además, Lukashenko agradeció y valoró el interés de Teherán en comprar productos elaborados en Bielorrusia, pese a que los intercambios comerciales ascendieron el pasado año a 38 millones de dólares.
En el plano comercial, las autoridades iraníes están muy interesadas en la compra de tractores bielorrusos y la cooperación en el terreno industrial.
Lukashenko ha impulsado en los últimos meses la cooperación con Irán y también con Venezuela con el fin de encontrar alternativas a los hidrocarburos rusos, debido al aumento de las tarifas por parte de Moscú.
Durante su estancia en Minsk, Ahmadineyad visitará varias factorías, entre ellas, la fábrica de automóviles "Samand", un proyecto conjunto, y la biblioteca nacional.
La delegación iraní incluye también a los ministros de Asuntos Exteriores, Manucher Mottaki, y Comercio, Massoud Mir-Kazemi, y a varios diputados iraníes.
Mottaki abogó por adoptar un programa de acción para la intensificación de la cooperación entre ambos países durante su visita a Bielorrusia en septiembre pasado. |