EFE El presidente de Irán, Mahmud Ahmadineyad, calificó hoy a su colega bielorruso, Alexandr Lukashenko, como "uno de sus mejores amigos", y abogó por impulsar la cooperación bilateral en todos los terrenos.
"Yo le considero a usted uno de mis mejores amigos", aseguró Ahmadineyad durante su reunión con Lukashenko, según informó la agencia oficial bielorrusa Belta.
Ahmadineyad, que llegó hoy a Minsk en visita oficial de dos días, aseguró que ambos países son "independientes" y "autosuficientes", y describió las relaciones bilaterales como "estables, sólidas y con perspectivas a largo plazo".
"No existen obstáculos en el desarrollo de nuestras relaciones bilaterales, sino el pleno deseo de cooperar en todos los ámbitos", añadió.
El líder iraní se mostró convencido de que "el fortalecimiento de las relaciones entre Teherán y Minsk permitirá reforzar la seguridad tanto en el plano regional como internacional".
Por su parte, Lukashenko apuntó que el hecho de que Ahmadineyad aceptara con tanta celeridad su invitación a visitar Minsk demuestra que las relaciones son "buenas", "firmes" y de carácter "estratégico".
Lukashenko, que visitó Irán en noviembre del pasado año, reconoció que en torno a las relaciones entre ambos países hay "mucho debate".
"Quiero subrayar que Irán y Bielorrusia son sujetos de derecho internacional, por lo que no hay asuntos cerrados para la cooperación", apuntó.
El líder bielorruso, considerado el "último dictador de Europa" por Estados Unidos, señaló "que Minsk está dispuesta a cooperar con Teherán en todas las direcciones" y que si promete algo a Irán "lo cumplirá".
Uno de los objetivos de la visita de Ahmadineyad es reforzar la cooperación política y energética con Bielorrusia, que es su principal aliado en Europa.
Por su parte, Lukashenko ha impulsado en los últimos meses la cooperación con Irán y también con Venezuela con el fin de encontrar alternativas a los hidrocarburos rusos, debido al aumento de las tarifas por parte de Moscú.
Ahmadineyad también tiene previsto abordar la actual crisis nuclear con los dirigentes bielorrusos, que han defendido públicamente el derecho de Teherán a desarrollar su propio programa nuclear, y otros conflictos internacionales. |