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Escrito por Administrador del Sistema   
jueves, 30 de noviembre de 2006

El "catatumbo" de Rosales y Bush en Caracas

Por Ricardo Font | Desde Caracas

AGENCIA PERIODISTICA DE MERCOSUR

Como una suerte de ensayo general desestabilizador, la oposición quiere festejar por adelantado una victoria en las urnas que difícilmente alguna vez se convierta en realidad.
Para este jueves por la noche, el comando electoral del candidato opositor Manuel Rosales convocó a sus seguidores al festejo del supuesto triunfo en las urnas, con el que amenazan para el domingo próximo, a contramarcha de las encuestas y del espíritu reinante en todo el país.
El simulacro de desestabilización consistirá en un cohetazo o lanzamiento de fuegos artificiales alguno punto de esta capital, con llamamiento a bocinazos y encendidos de luces colectivos. Los opositores hablan de un "catatumbo" en Caracas, en alusión al fenómeno meteorológico que suele registrarse en Maracaibo, cuando un rayo de profunda luminosidad cae sobre el río justamente llamado Catatumbo.
Recuérdese que, como alcalde de Maracaibo, Rosales se plegó al golpe de Estado del 11 de abril de 2002, que con el apoyo explícito de Estados Unidos y con la mayoría de los medios de comunicación jugando casi como un partido político intentó el derrocamiento definitivo del presidente Hugo Chávez.
El primer mandatario aspira a lograr su reelección el domingo y apoya sus aspiraciones en la verdadera obra transformadora que en el plano social logró al frente de su proyecto bolivariano, de fuerte contenido latinoamericanista y contrahegemónico.
El cohetazo o catatumbo en Caracas se inscribe en la estrategia política elegida por las distintas facciones de la oposición, encolumnadas detrás de Rosales.
Según fuentes locales y nicaragüenses, esa estrategia cuenta con el apoyo de casi 2.000 agentes encubiertos fletados por la central estadounidense de inteligencia (CIA) desde Managua y otras capitales centroamericanas.
Llama la atención que una fuerza política heterogénea y autoexcluida del mapa político cuando decidió abstenerse en las últimas elecciones parlamentarias, se proclame vencedora por anticipado en unos comicios que, según todas las estimaciones estadísticas, tienen como ganador al presidente Chávez.
Como ya señaláramos en un artículo anterior, se trata de lo que las huestes de Rosales reconocen en forma pública como Plan V (de victoria): crear un clima triunfalista entre sus votantes para luego acusar al gobierno de fraude electoral y justificar entonces el llamado a las calles y la comisión de sabotajes y distintos actos de vandalismo, probablemente de tenor terrorista.
Pese al reclamo, incluso de algunos de los medios de comunicación antigubernamentales, Rosales no ha hecho pública sus disposición a aceptar el resultado de las urnas y su equipo y seguidores insisten en que el gobierno está preparando maniobras fraudulentas.
Observadores de la Organización de Estados Americanos (OEA) y de la Unión Europea (UE), para nada sospechosas de prochavismo, coincidieron en reconocer que el proceso electoral no ha arrojado ninguna evidencia de anormalidad.
Los medios de comunicación merecen un comentario aparte. Casi en su totalidad, con excepción de la emisora estatal de televisión y algunos periódicos de menor circulación, todas las cadenas y periódicos actúan como verdaderos órganos oficiales de la oposición, con campañas difamatorias contra Chávez y su gestión de gobierno transformador.
No guardan el menor pudor a la hora de ocultar información, tergiversar los datos de las fuentes por ellos citadas y de acusar a Chávez y a las fuerzas bolivarianas con afirmaciones típicas de los peores años de la Guerra Fría, cuando revistas, diarios y televisoras impusieron ese exabrupto discursivo que decía "el comunismo se come a los niños crudos".
Ante esta verdadera campaña de atemorización y desestabilización política la iglesia católica, por cierto para nada proclive a Chávez, salió al cruce de la misma a través del arzobispo de Caracas, Jorge Urosa Sabino, quien el martes pasado dijo, "los resultados del evento electoral deben ser acatados y respetados por todos los sectores del país".
Modificado el ( jueves, 30 de noviembre de 2006 )
 
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