Cerca de la medianoche para despuntar el martes
4 de febrero de 1992 comenzó la operación insurreccional "Ezequiel
Zamora". Su fondo: La miseria, la represión y la corrupción que
aquejaban al pueblo venezolano, y la esperanza en el alma de una nación
de cambiar un sistema ya agotado: neoliberalismo y Pacto de Punto Fijo.
Los
protagonistas fueron civiles y militares impulsado por ideales de
justicia, de patria, y por ello la intención de cambiar un Gobierno
cuyas políticas respondían a los intereses de una minoría, sometido a
reglas de organismos internacionales que ofrecían ayuda a cambio del
sacrificio del pueblo, y que en consecuencia golpeaba la calidad de
vida de la mayoría.
La acciones estuvieron encabezadas por el
teniente coronel Hugo Chávez Frías, y con él Francisco Javier Arias
Cárdenas, Yoel Acosta Chirinos, Jesús Urdaneta Hernández y Jesús Ortiz
Contreras.
Estos hombres, nacidos de las entrañas del pueblo y
que la noche anterior dejaron casa y familia, dirigieron combates
durante unas 15 horas en Caracas y los estados Zulia, Carabobo y
Miranda contra las fuerzas del Gobierno presidido por Carlos Andrés
Pérez.
Los escenarios fueron las guarniciones militares, el
Museo Histórico Militar, el Regimiento de Paracaidistas de Aragua, la
Brigada Blindada de Valencia, el Palacio de Miraflores y la base aérea
Generalísimo Francisco de Miranda.
Mientras, un pueblo atento
por saber quién era el líder de esta insurrección que por unos
instantes dejó perplejo al país y luego sacudió sus corazones e ideas.
Un pueblo que tres años atrás había salido a la calle masivamente y en
actitud desesperada para rechazar las políticas del Gobierno de Carlos
Andrés Pérez.
La insurrección fracasó. Fue delatada horas antes
de emprenderse la operación. Entonces, comenzó la dolorosa rendición, y
cerca del mediodía del 4 de febrero la insurrección Ezequiel Zamora
tenía rostro. Frente a las cámaras de televisión estaba Hugo Chávez
Frías, asumiendo y reconociendo, con un mensaje que nos anticipó su
temple y los pasos por seguir: "Compañeros: lamentablemente, por ahora,
los objetivos que nos planteamos no fueron logrados".
Hoy, a 18
años de estos acontecimientos, los ideales que los motivaron se han ido
perfilando, han trascendido al país y recorren el mundo. Con el 4 de
febrero se echó abajo el Pacto de Punto Fijo y se generó una nueva
realidad política en Venezuela. En lo económico y social la
construcción está en pie.



